La celebración, que tiene lugar cada primer domingo de agosto en el casco histórico, conmemora la petición de ayuda que los habitantes hicieron al santo para protegerse de una plaga de langostas que amenazaba sus cultivos. Como agradecimiento, prometieron honrarle anualmente, un compromiso que se mantiene vigente más de siglo y medio después.
La jornada festiva comenzó con una eucaristía presidida por el párroco Fernando García. Posteriormente, se llevó a cabo la procesión por las calles del casco, acompañada por la Banda Pasión de La Aldea. Numerosos vecinos y representantes de la Corporación municipal participaron en el recorrido, marcado por el recogimiento.
La festividad concluyó en el pórtico de la iglesia con la interpretación de la tradicional 'Canción de Los Pajaritos' por parte de los asistentes, poniendo el broche final a una celebración que forma parte del patrimonio religioso y cultural de Mogán y que se transmite de generación en generación.




