Tunte registra 39,7 grados, la tercera temperatura más alta de Canarias

Los vecinos de San Bartolomé de Tirajana buscan refugio del calor extremo en la sombra y establecimientos con aire acondicionado.

Imagen genérica de una plaza soleada en Canarias con vecinos buscando sombra por el calor extremo.
IA

Imagen genérica de una plaza soleada en Canarias con vecinos buscando sombra por el calor extremo.

La localidad de Tunte, en San Bartolomé de Tirajana, registró este jueves 39,7 grados, la tercera temperatura más alta de Canarias, obligando a sus vecinos a buscar refugio del intenso calor.

Los residentes de Tunte se vieron sorprendidos por el calor este jueves. A las 8:30 horas, el termómetro en la plaza de Santiago ya superaba los 30 grados, alcanzando un máximo de 39,7 grados a lo largo del día. Ante las altas temperaturas, los habitantes evitaron la exposición directa al sol, buscando la sombra y recurriendo a bebidas frías como agua, zumos y refrescos. Algunos optaron por cubrirse la cara con sus camisetas para protegerse de los intensos rayos solares.
A pesar de la ola de calor, los ciclistas continúan visitando la localidad. Deportistas como Alfonso Rodríguez y José Rodríguez, que pedaleaban desde Agüimes, hicieron una parada para refrescarse. Alfonso comentó que en su municipio el calor es aún más agobiante por la falta de brisa. Ambos ciclistas, experimentados, llevaban consigo geles energéticos para mantenerse hidratados durante su recorrido.
Los establecimientos de restauración se han convertido en un refugio clave. Christopher Santana, hostelero del Bar Cuatro Esquinas, señaló que el aire acondicionado es esencial para hacer soportable el calor, describiendo el local como una "caldera" sin él. Muchos clientes acuden al bar buscando el frescor, y en verano, aunque la afluencia de turistas es menor, suelen pedir bebidas frías.

"Si no tienes aire acondicionado esto parece que es una caldera y te asas porque hace demasiado calor"

Christopher Santana · Hostelero
Los bancos situados a la sombra de árboles o edificios son muy codiciados. Un vecino, que prefirió no revelar su nombre, consideró la temperatura "agradable", comparándola con su experiencia trabajando en África, donde se alcanzaban los 50 grados.
Visitantes como Eduardo Radogna, originario de Italia, destacaron que el calor en carretera es más desagradable, con aire caliente entrando por las ventanillas. Residente en Arinaga, señaló que allí basta con abrir las ventanas para refrescar la casa, a diferencia de Tunte, donde el agua del grifo sale caliente.
El sector agrícola es especialmente vulnerable. Maximiliano Betancor, agricultor, inicia su jornada muy temprano para evitar las horas de mayor calor, trabajando hasta poco después de las 10:00 horas. Utiliza sombrero y se mantiene hidratado para prevenir "sorpresas desagradables" y busca refrescarse en Tunte tras su jornada.

"Los agricultores tenemos una profesión de riesgo en verano, por eso madrugamos para evitar el sol"

Maximiliano Betancor · Agricultor
Mónika Kuriskva, de la República Checa, considera que el calor en Ayagaures, donde vive, es peor que en Tunte, debido a las tuberías antiguas de su casa que calientan el agua. Ella espera hasta la noche para ducharse y prefiere ir a la playa para refrescarse.
Algunos residentes, como el jubilado José Perdomo, ven el calor como algo natural del verano. Él se siente "a gusto" y recuerda haber trabajado como albañil con temperaturas superiores a los 40 grados. Pasa tiempo en su caravana y casa cueva, donde con abrir las ventanas o usar un ventilador es suficiente.
Celeste Martín limita sus salidas a la mañana y regresa a casa al mediodía, buscando la sombra y bebidas frías. Sugiere que, en ausencia de playa, la piscina municipal de Las Lagunas es una buena opción para combatir el calor.