La operación tuvo lugar durante un control fiscal en el puerto tinerfeño, activado ante la llegada de un barco desde Gran Canaria. En el dispositivo participaron agentes de la Guardia Civil, incluyendo la Sección Fiscal y Fronteras y la Unidad de Análisis e Investigación Fiscal y Fronteras (UDAIFF), junto a la Unidad Operativa de Vigilancia Aduanera.
Los agentes identificaron a los dos ocupantes de un coche que acababa de desembarcar. Su actitud durante la entrevista inicial levantó sospechas, mostrando nerviosismo y ofreciendo respuestas contradictorias, lo que llevó a los investigadores a solicitar una inspección del vehículo.
En el maletero se localizó un equipaje voluminoso que contenía múltiples paquetes envueltos en cinta marrón. Una prueba de drogas realizada sobre el contenido dio positivo en cocaína.
Tras la extracción de todos los paquetes, la sustancia intervenida sumó un total de 22.160 gramos. Adicionalmente, se encontraron cerca de 5.000 euros en efectivo dentro del coche. La Guardia Civil estima que la cocaína, de alta pureza, superaría los 1,3 millones de euros en el mercado.
Los dos detenidos fueron presentados ante la autoridad judicial competente junto con las diligencias y la droga incautada. El juzgado ha ordenado su ingreso en prisión. Según la Guardia Civil, esta operación ha logrado desarticular una importante red dedicada al tráfico de estupefacientes.




