El objetivo principal de estas actuaciones es garantizar el cumplimiento de la normativa vigente, la seguridad de los usuarios y la competencia leal entre los operadores del sector del transporte terrestre.
Durante el operativo, los agentes han realizado controles selectivos sobre vehículos que operan en la zona de influencia del aeropuerto, prestando especial atención a aquellos que pudieran estar prestando servicios de transporte de viajeros sin la debida autorización administrativa. Estas medidas buscan detectar posibles irregularidades y proteger tanto a los usuarios como a los profesionales del sector.
Paralelamente, se han llevado a cabo inspecciones en vehículos de transporte regular de viajeros para verificar que los servicios se prestan en condiciones adecuadas de seguridad y cumplen con la normativa de transporte de pasajeros. También se han realizado controles para evitar la introducción de objetos o sustancias prohibidas en los vehículos, contribuyendo a un entorno de viaje seguro.
En estas labores han participado el Grupo de Transporte, la Unidad de Seguridad Ciudadana y el Grupo de Guías Caninos del Cuerpo General de la Policía Canaria, con la colaboración de los agentes caninos Dira, Tirma, Xena y Kira, cuya actuación ha permitido reforzar la eficacia de las inspecciones preventivas en la detección de sustancias no permitidas.
Asimismo, se han realizado inspecciones de tacógrafos para verificar el cumplimiento de la normativa laboral y de seguridad, analizando la correcta aplicación de las reglas sobre tiempos de conducción, pausas obligatorias y descansos, elementos cruciales para la prevención de riesgos laborales y la seguridad vial.
El Cuerpo General de la Policía Canaria ha subrayado que este tipo de dispositivos se seguirán desarrollando de forma periódica en puntos estratégicos de la red de transporte de la isla para reforzar la legalidad, la seguridad y la calidad del servicio público de transporte de viajeros en Canarias.




