La administración autonómica ha manifestado su firme oposición a que el organismo se limite a ser una estructura meramente académica. Según el Ejecutivo, el centro debe contar con capacidades efectivas para la investigación, la predicción, la mitigación y la coordinación de respuestas ante el riesgo volcánico en el archipiélago.
El acuerdo inicial contemplaba que la sede principal se ubique en La Palma, mientras que Tenerife albergaría uno de sus departamentos técnicos. El Gobierno de Canarias insiste en que el organismo debe funcionar como un centro de coordinación unificada que integre el trabajo de todas las entidades públicas competentes.
“"Si lo que se pretende es más humo, creando una sede académica que no gestiona, no investiga, no predice, no mitiga y no palía, obviamente el Gobierno de Canarias no estará en esa foto."
El Ejecutivo regional ha subrayado que ya existe dotación presupuestaria asignada tanto por parte de los Cabildos como por el propio Gobierno de España y el regional. El objetivo es garantizar que el centro disponga de los recursos necesarios para cumplir con su función de servicio público y seguridad ante la actividad volcánica.




