La resolución, que sustituye a la normativa anterior del 3 de julio, responde a la evolución de las condiciones meteorológicas actuales. El objetivo principal es salvaguardar el patrimonio natural de Tenerife y reducir al mínimo cualquier posibilidad de ignición durante este episodio de calor extremo.
Las restricciones prohíben explícitamente el uso de fuego en espacios exteriores, lo que incluye barbacoas, hogueras y fogones. Asimismo, se veta el consumo de tabaco en áreas recreativas, senderos, miradores y pistas forestales, además de restringir el uso de maquinaria que pueda generar chispas.
A pesar de estas limitaciones, la institución insular mantiene permitida la circulación por carreteras y vías municipales, el acceso a fincas privadas, el tránsito a pie, en bicicleta o a caballo, y la celebración de eventos deportivos que cuenten con la debida autorización y medidas de seguridad.
Como excepción, se permite el uso de maquinaria astilladora en las labores de restauración forestal derivadas del incendio de 2023, al considerarse trabajos esenciales para la recuperación del monte. El Cabildo insiste en la importancia de la colaboración ciudadana para evitar conductas de riesgo.




