La iniciativa busca sensibilizar a la población, reducir el estigma asociado a la salud mental, favorecer la petición de ayuda y reforzar el mensaje de que la recuperación del bienestar mental es posible, promoviendo una visión cercana, realista y esperanzadora.
Se recuerda a la población que gestos como volver a salir de casa, dormir mejor, recuperar una rutina, quedar con alguien o pedir ayuda pueden ser un primer paso hacia la recuperación.
La Red de Salud Mental del Servicio Canario de la Salud (SCS) cuenta actualmente con 756 profesionales asistenciales, un 5,8 por ciento más que el año anterior, en áreas como psiquiatría, psicología clínica, enfermería, terapia ocupacional y trabajo social.
Durante 2025 se realizaron 345.755 consultas de atención especializada, atendiendo a 82.319 pacientes, lo que supone un incremento del 1,7 por ciento en el número de consultas respecto al año anterior.
En los últimos tres años, el SCS ha incrementado los recursos asistenciales, especialmente para la salud mental infanto-juvenil, la hospitalización domiciliaria y los trastornos de la conducta alimentaria.
Se han activado ocho recursos para menores, incluyendo nuevas unidades de salud mental infantojuvenil en Gran Canaria, unidades de Atención Temprana en Lanzarote y Tenerife, y unidades de atención domiciliaria para menores con trastorno mental grave en Lanzarote y Tenerife. También se desarrolla el Programa de Prevención del Suicidio en el Ámbito Educativo y unidades ambulatorias para Infancia Migrante en las islas capitalinas.
Para la población adulta, se han presentado seis recursos, como la Unidad de hospitalización y Hospital de día de TCA, una unidad de Rehabilitación Psicosocial y una unidad de noche en La Palma. Se está pilotando el proyecto Mejora para personas sin hogar con problemas de adicciones y salud mental, y un programa pionero de atención a mujeres con trastorno mental grave durante el embarazo, parto y puerperio.
La salud mental es una prioridad de salud pública, definida por la OMS como un estado de bienestar que permite afrontar el estrés y desarrollar habilidades. La ansiedad y la depresión son afecciones frecuentes y una causa principal de discapacidad.
La OMS advierte que la respuesta de los sistemas sanitarios es insuficiente y reclama mayor inversión y modelos de atención comunitaria y centrados en las personas.




