Esta iniciativa, con más de 15 años de trayectoria, busca proporcionar a los vecinos y vecinas que no hablan español las herramientas lingüísticas esenciales para su vida diaria, el acceso a recursos públicos y la participación activa en la comunidad.
La concejala Maite Corujo enfatiza la importancia de la comunicación para la integración: “No hay mayor barrera para la integración que no poder comunicarse. Aprender el idioma permite a las personas desenvolverse con más autonomía, conocer sus derechos, acceder a los servicios públicos y establecer relaciones con su entorno. Por eso, animo a todas las personas que lo necesiten a acercarse a los Servicios Sociales municipales e informarse sobre este recurso”.
Arrecife, con cerca del 40% de su población procedente de otros países y residentes de más de un centenar de nacionalidades, considera fundamental impulsar este tipo de iniciativas. La diversidad de la ciudad requiere incorporar la perspectiva intercultural en las políticas municipales para prevenir la discriminación, fomentar la igualdad de oportunidades y favorecer la convivencia.
Las clases de español se han consolidado como un recurso de acompañamiento, aprendizaje, encuentro e inclusión social para los residentes. El servicio abarca el aprendizaje formal del idioma en distintos niveles y una programación transversal para reforzar destrezas comunicativas y facilitar la adaptación social.
Las personas interesadas pueden registrar su demanda durante todo el año en las dependencias de los Servicios Sociales municipales, ubicadas en la calle Doctor Juan Negrín, s/n, en la trasera del edificio de Cruz Roja.




