La Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias ha finalizado la campaña de prospecciones de la filoxera de la vid de 2026, con un total de 4.435 inspecciones. Estas se distribuyeron en 3.536 revisiones de las partes aéreas de la vid y 899 muestras de suelo en todo el Archipiélago, lo que supone un incremento del 21% y el 27% respectivamente respecto a las previsiones iniciales.
Los trabajos, desarrollados conforme al Plan de Contingencia del Ministerio y las directrices de la EFSA, se han saldado con la detección de cuatro nuevos positivos. Todos ellos fueron localizados en fincas abandonadas situadas en la denominada “zona cero” de la isla de Tenerife, dentro del ámbito de la Denominación de Origen Protegida Tacoronte-Acentejo.
El consejero del área, Narvay Quintero, ha destacado la eficacia del trabajo realizado por el Ejecutivo regional en colaboración con los Consejos Reguladores de las Denominaciones de Origen Protegidas de Vinos de Canarias y los Cabildos insulares, lo que ha impedido la propagación de la plaga a otras zonas.
Como resultado de estos hallazgos, la Consejería ha aprobado una modificación de la Orden de 20 de agosto de 2025. Esta orden declara de utilidad pública la lucha contra la filoxera y establece medidas fitosanitarias. El objetivo es adaptar la estrategia a la evolución de la plaga, flexibilizando algunas medidas y reforzando la vigilancia en la “zona demarcada”.
Los cambios redefinen la zona demarcada: una zona infestada de 50 metros alrededor de cada foco (frente a los 500 anteriores), una zona de especial vigilancia hasta los 500 metros, y una zona tampón de dos kilómetros. Se intensifican las actuaciones de seguimiento con prospecciones, inspecciones visuales y toma de muestras, además de incorporar medidas de erradicación y prevención como tratamientos específicos y protocolos de higiene.
La resolución también flexibiliza las restricciones de movimiento de uva fresca y material vegetal en territorios libres de plaga y permite su circulación entre islas no afectadas y dentro de Tenerife fuera de la zona demarcada, manteniendo las limitaciones en áreas de riesgo. El consejero subrayó que estas medidas se ajustan a la situación actual y permitirán que la próxima vendimia se desarrolle con normalidad.
Quintero señaló que Canarias se encuentra en fase de erradicación, lo que podría convertir al Archipiélago en la primera región europea en erradicar esta plaga. La vigilancia continuará con actuaciones de seguimiento e intensificación de prospecciones en la zona demarcada de Tenerife.
La vigilancia reforzada permitirá analizar la evolución, verificar la eficacia de las medidas y prevenir la dispersión. El consejero agradeció la colaboración de viticultores, bodegas, consejos reguladores, cabildos y el sector vitivinícola canario, fundamental para proteger el patrimonio agrícola y la riqueza genética de sus viñedos.
De las inspecciones realizadas este año, 1.902 se efectuaron en Tenerife, la única isla con presencia de filoxera. En Lanzarote se realizaron 1.373; en La Palma, 656; en El Hierro, 148; en Gran Canaria, 147; en La Gomera, 132; y en Fuerteventura, 77. Hasta la fecha se han realizado 12.361 prospecciones totales.
Estas actuaciones se alinean con el Plan de Contingencia de Daktulosphaira vitifoliae del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) y las directrices de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA). El programa de muestreo utiliza una metodología estadísticamente sólida y basada en el riesgo, con la herramienta RiPEST.
Los trabajos de campo fueron ejecutados por la empresa pública Gestión del Medio Rural de Canarias (GMR Canarias), encargada de la inspección, toma de muestras y seguimiento fitosanitario.
Las actuaciones se desarrollaron tanto en explotaciones en producción como en parcelas de viñedo abandonadas, estas últimas con especial atención por ser el lugar donde se localizan mayoritariamente los focos detectados.
Canarias mantiene un sistema permanente de vigilancia fitosanitaria frente a la filoxera, basado en criterios científicos, análisis de riesgo y detección temprana, esencial para la protección del sector vitivinícola y la conservación del viñedo canario, concluyó el consejero autonómico.




