Una palmera canaria se precipitó este lunes por la tarde en la emblemática Plaza de Santa Ana, en Las Palmas de Gran Canaria. La parte superior del tronco se quebró, impactando contra el pavimento. Afortunadamente, no se registraron daños personales, a pesar de que había menores jugando en las proximidades. Personal de Parques y Jardines procedió a la retirada de los restos durante la mañana del martes.
Este incidente se suma a la pérdida de 55 ejemplares de palmera en la ciudad durante el presente año. Según fuentes del área de Parques y Jardines, la mayoría de estas caídas se debieron a los temporales invernales, mientras que otras 35 han sido taladas por presentar riesgo de fractura o caída. En contrapartida, se han repuesto 75 árboles.
La causa principal del siniestro parece ser una pudrición interna cerca de la base, probablemente originada por hongos, si bien se han enviado muestras para análisis. Una revisión previa realizada en junio, antes de la poda de las palmas de la plaza, no había detectado ninguna oquedad, según indicaron las mismas fuentes.
“"Este tipo de afecciones avanzan rápido, por lo que es difícil detectarlas hasta que la herida está muy desarrollada o se exterioriza."
El área, dirigida por Gemma Martínez Soliño, ha anunciado una nueva revisión exhaustiva de todas las palmeras de la plaza, un punto neurálgico del casco histórico de la capital grancanaria.
La dificultad para encontrar fungicidas eficaces para las palmeras urbanas complica su mantenimiento. Los hongos suelen penetrar a través de heridas, como las causadas por la diocalandra, una plaga extendida en las palmeras canarias del archipiélago.
El plan de choque implementado por Parques y Jardines desde el año pasado busca mejorar la detección temprana de problemas. En lo que va de año, 35 ejemplares han sido talados por riesgo de caída o fractura.
A pesar de las talas, las palmeras se reponen con celeridad, habiéndose plantado 75 nuevas de diversas especies este año. El plan de choque también destina recursos al tratamiento contra la diocalandra, que afecta al 90% de los 13.881 ejemplares censados en el municipio. El picudín, otro gorgojo dañino, ataca al 22,22%.
Desde Parques y Jardines se ha intentado involucrar al Gobierno de Canarias, competente en control de plagas, sin obtener respuesta. Se subraya la necesidad de un abordaje integral a nivel insular dada la extensión de la plaga.




