El conjunto tinerfeño ha logrado su objetivo principal de la campaña al conseguir el liderato de forma matemática en su grupo, garantizando así su regreso al fútbol profesional. Este hito se confirmó el pasado viernes 1 de mayo, tras la derrota del Celta Fortuna, lo que convirtió el posterior partido contra el Barakaldo en una celebración, culminada con una victoria de 2-0.
A pesar de la euforia por el ascenso, el equipo debe mantener la concentración para los compromisos que le quedan. El primero de ellos será este sábado, cuando viajarán a Salamanca para enfrentarse al Unionistas, un rival que aún lucha por un puesto en el playoff de ascenso.
Posteriormente, el domingo 17 de mayo, el CD Tenerife regresará al Heliodoro Rodríguez López para medirse al Pontevedra, que ocupa la quinta posición y busca consolidarse en puestos de promoción. Finalmente, el equipo cerrará la temporada a domicilio contra el Ourense, un club que se encuentra en la lucha por evitar el descenso a Segunda Federación.
Cabe destacar que, a diferencia de temporadas anteriores, la Primera Federación tendrá dos campeones de grupo este año, ya que la RFEF ha eliminado la final de campeones. El CD Tenerife ya ostenta uno de esos títulos, lo que reduce la carga de partidos y permite al club enfocarse plenamente en su planificación para la próxima temporada en Segunda División.




