El CD Tenerife ha sellado su regreso a LaLiga Hypermotion al finalizar la temporada 2025/2026, cumpliendo así el objetivo de ascender al fútbol profesional. Este logro se consiguió tras un curso marcado por la reconstrucción inmediata y una alta exigencia, un hito alcanzado por pocos equipos tras descender al tercer nivel del fútbol español.
La fecha del 1 de mayo de 2026 se recordará como el día del ascenso, que se confirmó incluso antes de jugar contra el Barakaldo, gracias a un gol de Martín Pedroarenas frente al Celta Fortuna en Balaídos. Tras asegurar la promoción, el Tenerife recibió el pasillo de campeón durante las últimas cuatro jornadas, saldando ese tramo final con dos victorias (ante Barakaldo y Pontevedra) y dos derrotas (frente a Unionistas de Salamanca y Ourense).
Desde el inicio de la campaña, el equipo dirigido por Álvaro Cervera se mantuvo en la parte alta de la clasificación, exhibiendo una identidad competitiva clara fundamentada en la solidez defensiva, la experiencia y la regularidad. El Tenerife encontró estabilidad en su rendimiento, posicionándose como uno de los principales candidatos al ascenso directo durante la mayor parte del campeonato.
Un punto de inflexión se vivió tras el empate sin goles ante el Bilbao Athletic, lo que dio paso a una fase más irregular. En este periodo, el equipo sumó tres victorias, siete empates y una derrota en once partidos, coincidiendo con el aumento de la presión por el objetivo y una notable disminución en la producción ofensiva. Tras haber marcado diez goles en dos encuentros previos contra el Deportivo de Guadalajara y el Real Madrid Castilla, el equipo solo anotó diez tantos en esta etapa posterior, influenciado por los nervios y la presión.
A pesar de las dificultades, el Tenerife logró mantenerse en la lucha por el ascenso sin abandonar los puestos de cabeza y manteniendo una distancia considerable con su principal perseguidor, el Celta Fortuna.
La temporada también estuvo marcada por hitos individuales. Aitor Sanz alcanzó los 400 partidos con el club, mientras que Álvaro Cervera se convirtió en el entrenador con más encuentros dirigidos en la historia de la entidad. Enric Gallego se sumó al grupo de los diez máximos goleadores históricos del club con 19 goles y dos asistencias.
La afición demostró su fortaleza con una de las mejores medias de asistencia en casa de la categoría, con unos 12.000 asistentes por partido en el Heliodoro Rodríguez López. Además, el equipo contó con un apoyo constante en los desplazamientos, con entre 200 y 700 aficionados acompañando al conjunto fuera de la isla.
La temporada incluyó un incidente mediático en el partido contra el Zamora CF debido a un problema con las equipaciones, que obligó a retrasar el inicio. La situación se resolvió con la intervención económica del accionista Rayco García. Institucionalmente, el CD Tenerife reforzó su estructura jerárquica, y la Junta General de Accionistas en diciembre respaldó al consejo de administración y la continuidad del proyecto, proyectando estabilidad y unidad en un contexto de reconstrucción deportiva y económica.
El CD Tenerife regresa así a LaLiga Hypermotion tras una temporada de contrastes, superando un bache competitivo y manteniendo viva la candidatura al ascenso. Este retorno al fútbol profesional cierra un curso que añade una nueva página a la historia del club.




