El conjunto blanquiazul, dirigido por Álvaro Cervera, no pudo mantener la ventaja inicial conseguida por Enric Gallego y se desmoronó en la segunda mitad. La falta de intensidad y una preocupante debilidad defensiva permitieron al Ourense remontar y llevarse la victoria, dejando una imagen muy pobre del equipo tinerfeño.
El técnico introdujo cinco cambios respecto al partido anterior, dando entrada a José León, Juanjo Sánchez, Gastón, Jeremy Jorge y Jony. La sorpresa fue la titularidad del joven Jony, una de las promesas de la cantera.
Tras una primera mitad con poco fútbol, Enric Gallego adelantó al Tenerife en el minuto 39 con un remate preciso tras una internada de Jeremy por banda. El delantero, pichichi del equipo, ampliaba así su cuenta goleadora ante un Ourense que parecía no jugarse nada.
Sin embargo, la reacción gallega fue inmediata. Un error en la medular permitió a Martín Ochoa iniciar un contragolpe que terminó con un disparo desviado. La desconexión del Tenerife tras el descanso se hizo evidente al inicio de la segunda parte.
El Ourense salió con mayor intensidad y generó varias ocasiones claras. En el minuto 47, Jerin Ramos desaprovechó una oportunidad inmejorable, y poco después, Castillo obligó a una gran intervención de De Vuyst.
El empate gallego llegó en el minuto 57. Martín Ochoa aprovechó el desconcierto defensivo blanquiazul para firmar el 1-1. Los cambios introducidos por Cervera, como Nacho Gil y Maikel Mesa, no lograron revertir la situación anímica ni futbolística del equipo.
El segundo gol del Ourense, un tanto desafortunado tras un rebote en Yaakobishvili, sentenció el encuentro. Un gol grotesco que resumió la bochornosa segunda parte del Tenerife. Más cambios, incluyendo a Ulloa y Javi Pérez, tampoco surtieron efecto.
El desastre se completó con la expulsión de Landázuri en el minuto 94, quien vio la segunda amarilla y se perderá el inicio de la próxima temporada. El pitido final confirmó el descenso del Ourense y el fin de las vacaciones oficiales para el Tenerife.




