La medida, adoptada por motivos de seguridad, afecta tanto al Muelle de Cory como al de la Playa de la Alemana. Según el organismo estatal, se han identificado daños relevantes en elementos esenciales para la estabilidad de ambas infraestructuras.
Dicha restricción, que se adopta priorizando la seguridad de las personas, se mantendrá el tiempo que corresponda hasta que, tras la realización de un informe en profundidad, se valoren las alternativas existentes y se apliquen las que correspondan.
El diagnóstico inicial, elaborado por el departamento de Mantenimiento de Puertos de Tenerife, señala la ausencia de piezas de soporte fundamentales para la solidez del entramado. En el caso del Muelle de Cory, los técnicos han detectado la falta de al menos dos vigas de madera en sus laterales, además de un importante deterioro en el elemento estructural al que estaban unidas.
Por su parte, el muelle de la Playa de la Alemana ha sufrido la rotura de varios tirantes de acero instalados en intervenciones previas y el desprendimiento de piezas de madera del tablero. Este deterioro se ha visto agravado por los recientes episodios de fuerte oleaje.
El informe destaca que ambas infraestructuras se encuentran en la zona de carrera de marea, lo que las somete a ciclos continuos de humedad y secado. Esta circunstancia es especialmente desfavorable para la durabilidad de la madera, material predominante en su construcción.




