Dani Hernández, quien fuera portero del Club Deportivo Tenerife, se encuentra en una encrucijada emocional debido a su doble herencia. Nacido en Venezuela de padres canarios, siente una fuerte conexión con ambos territorios, a menudo bromeando sobre cómo en Venezuela le consideran español y en Canarias, venezolano. Esta dualidad intensifica su atención ante los recientes terremotos que han afectado a su país de nacimiento.
Sus abuelos iniciaron la migración cruzando el Atlántico en busca de oportunidades. Su padre trabajaba en el negocio familiar de repuestos mientras su madre cursaba estudios universitarios en Venezuela, lugar donde él y su hermano nacieron. La familia regresó a las Islas Canarias cuando Dani tenía tan solo un año.
Aunque sus recuerdos de la infancia en Venezuela son escasos, su doble nacionalidad le permitió forjar vínculos significativos al ser convocado por la selección nacional de fútbol de Venezuela a los 24 años. Las tradiciones venezolanas, como las arepas y cachapas consumidas semanalmente, y las reuniones familiares para ver partidos, siempre han estado presentes en su hogar.
“"En Venezuela dicen que soy español y aquí, que soy venezolano. Siempre me he sentido de los dos lados."
Actualmente, sigue de cerca las noticias sobre la devastación causada por los terremotos. Al ver las imágenes de La Guaira, la ciudad donde nació, pregunta a su madre si reconoce edificios o zonas afectadas, preocupado por su antigua vivienda y la de sus amigos.
El futbolista relata haber pasado "unos días de angustia" debido a las dificultades de comunicación que impidieron contactar con algunos amigos de la selección. Afortunadamente, confirmó que tanto sus amigos como sus familias se encuentran bien.




