Debate por el Rastro de Santa Cruz: vendedores piden volver al Mercado

Un grupo de vendedores reclama el regreso a su ubicación histórica, mientras el Ayuntamiento descarta la idea y anuncia una nueva mesa de diálogo.

Imagen genérica de un mercado al aire libre en Santa Cruz de Tenerife con puestos de venta y gente comprando.
IA

Imagen genérica de un mercado al aire libre en Santa Cruz de Tenerife con puestos de venta y gente comprando.

Vendedores del Rastro de Santa Cruz de Tenerife reclaman su regreso a la zona del Mercado Nuestra Señora de África, argumentando pérdida de actividad y esencia, mientras el Ayuntamiento descarta la propuesta.

El emplazamiento del Rastro de Santa Cruz de Tenerife ha vuelto a generar debate, poco más de un año y medio después de su traslado desde los alrededores del Mercado Nuestra Señora de África a la avenida Marítima. Un colectivo de vendedores, liderado por Marcos Brito, ha iniciado una campaña para retornar a la ubicación histórica, argumentando que el mercadillo ha perdido atractivo y actividad económica.
Los promotores de esta iniciativa sostienen que el cambio ha supuesto una disminución de visitantes y una desconexión con el entorno comercial del centro, que antes conformaba un recorrido natural beneficioso para vendedores, comercios y restauración. Señalan inconvenientes en la actual ubicación, como la exposición al sol, la falta de sombra y la pérdida del ambiente tradicional, considerando que la explanada portuaria no atrae tanto como la zona de La Recova.
Frente a esta postura, Carmen Tejera, representante de una asociación histórica de vendedores, rechaza que el traslado haya sido un retroceso. Afirma que la nueva ubicación resolvió problemas de espacio, seguridad y convivencia con el tráfico, facilitando una organización más eficaz de los más de 400 puestos autorizados.
Tejera recuerda que la reubicación se debió a limitaciones de espacio y exigencias de seguridad en la antigua zona. Considera que el recinto actual ofrece mejores condiciones para el control de accesos y vigilancia, y que las mejoras pendientes, como la sombra o la estética de los puestos, pueden abordarse sin necesidad de cambiar la ubicación.
Por su parte, el primer teniente de alcalde y concejal de Planificación Estratégica, Carlos Tarife, descarta reabrir el debate sobre el emplazamiento. Subraya que la decisión se basó en informes de la Policía Local sobre seguridad y organización, y que el Ayuntamiento no contempla el regreso al entorno del Mercado debido a las dimensiones actuales del mercadillo, con 412 licencias otorgadas.
La principal novedad anunciada es la creación de la Mesa del Rastro, un órgano que se recogerá en la futura modificación de la ordenanza municipal. Su objetivo es dotar al sector de una representación oficial clara, permitiendo la participación de colectivos que acrediten el respaldo de al menos el 10% de los titulares de licencia, para facilitar la interlocución.
Adicionalmente, el Consistorio trabaja en la implantación de carpas uniformes gratuitas para mejorar la imagen y el atractivo comercial, aunque el proyecto ha sufrido retrasos. También se estudia incrementar las zonas de sombra para mejorar el confort de vendedores y visitantes.