La reciente tensión generada por el hantavirus ha puesto de relieve la necesidad de una sólida coordinación y colaboración institucional, así como el valor de la ciencia frente a la desinformación. La pandemia de Covid-19 sirvió como un ejemplo a escala mundial de la magnitud de estas crisis, tanto en términos sanitarios como económicos.
En España y concretamente en Canarias, la respuesta a la Covid-19 incluyó un importante despliegue sanitario, confinamientos y vacunación masiva. Las consecuencias económicas fueron mitigadas por medidas de intervención pública como los ERTEs y otras ayudas fiscales dirigidas a empresas y ciudadanos.
El primer caso de Covid-19 en España se detectó en La Gomera a finales de enero de 2020, seguido por un brote en un hotel de Tenerife que provocó el primer confinamiento masivo. La capacidad de autogobierno demostró ser crucial en la gestión de esta complejidad. Canarias, gracias a la coordinación administrativa, el esfuerzo de los profesionales sanitarios y la responsabilidad ciudadana, registró uno de los mejores perfiles de la pandemia a nivel autonómico.
En el caso del hantavirus, el Gobierno español colaboró con la OMS, la Unión Europea y otros estados para facilitar el desembarco y repatriación de unas 150 personas (tripulación y pasajeros) de un crucero afectado, demostrando eficiencia y profesionalidad de los sistemas públicos de emergencias y sanitarios.
“"Tenerife ha sido elegida porque tiene la capacidad médica, la infraestructura y sé que la humanidad necesaria para ayudarles a llegar a un lugar seguro."
El director general de la OMS, Tedros Adhanom, destacó la capacidad de Tenerife para gestionar la crisis del hantavirus en el crucero MV Hondius, eligiendo el puerto de Granadilla por su infraestructura médica y humanidad, a pesar de las críticas políticas locales. Adhanom subrayó que los virus no entienden de política y que la solidaridad es la mejor inmunidad.
El artículo critica la politización de la crisis sanitaria por parte del Gobierno de Canarias, liderado por Fernando Clavijo, acusándolo de intentar confundir a la ciudadanía y generar confrontación con el Gobierno central. Se señala que las competencias en materia de puertos de interés general y sanidad exterior corresponden al Estado, aunque se reconoce la importancia de la co-gobernanza, como se demostró durante la pandemia de Covid-19.
Se critica la irresponsabilidad de ocultar o minimizar las reuniones de trabajo conjuntas entre administraciones, minando la confianza en las instituciones y alimentando el populismo. La actuación ejemplar de los profesionales sanitarios y la ciudadanía canaria fue reconocida internacionalmente por la ONU, la Comisión Europea y el Papa, contrastando con la visión del presidente del Gobierno canario, quien calificó el día como "triste para la democracia y para Canarias".
Finalmente, se aboga por abordar las futuras crisis de salud pública sin politiquería, basándose en el conocimiento científico y evitando el egoísmo partidista, un modus operandi que, según el autor, las extremas derechas están imponiendo a nivel mundial.




