La noticia de la detención del presunto autor de la muerte de Vicente Reyes, propietario del negocio Zumilandia, ha recorrido el barrio de Schamann en Las Palmas de Gran Canaria, generando una mezcla de alivio y satisfacción entre los vecinos y comerciantes. La detención del individuo conocido como 'el Conejero', investigado por un presunto delito de asesinato y robo con violencia, ha sido recibida como un paso importante hacia la justicia, aunque no ha logrado disipar completamente el miedo y la sensación de inseguridad que embargan a la comunidad desde el pasado 15 de marzo.
Vicente Reyes, de 70 años, fue atacado con arma blanca tras cerrar su establecimiento, Zumilandia, siendo hallado gravemente herido en su vehículo en la calle Pedro Infinito. Su muerte conmocionó a la ciudad y movilizó a miles de personas, que recogieron más de 6.000 firmas exigiendo justicia. El juez ha decretado prisión provisional sin fianza para el detenido.
A pesar del avance en la investigación, la preocupación por la seguridad sigue latente. Comerciantes y vecinos señalan que, aunque la presencia policial aumentó tras el crimen, esta se ha ido reduciendo, percibiendo como puntual. Los lazos negros y mensajes de apoyo aún visibles en algunas fachadas son un recordatorio constante de la tragedia que marcó al barrio.
Quienes conocieron a Vicente Reyes lo recuerdan como "un gran hombre", cercano y siempre dispuesto a ayudar. Su hija, Cristel Reyes, ha sido una figura clave en la movilización ciudadana, reclamando respuestas y pidiendo justicia para su padre. La detención aporta parte de esas respuestas esperadas, pero el vacío dejado por Vicente y la búsqueda de una seguridad consolidada siguen siendo las principales preocupaciones en Schamann.




