Edurne Pasaban: "El Teide es una cumbre que hay que coronar al menos una vez"

La reconocida alpinista española visitó Tenerife para compartir su experiencia vital y profesional con ingenieros de la isla.

Imagen genérica de una alpinista solitaria en un paisaje montañoso árido al atardecer.
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Imagen genérica de una alpinista solitaria en un paisaje montañoso árido al atardecer.

La alpinista Edurne Pasaban, pionera en conquistar los catorce ochomiles, visitó Tenerife para participar en el 50º aniversario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de la isla.

Edurne Pasaban, la primera mujer en escalar los catorce ochomiles del planeta, compartió su visión sobre la montaña y la vida en su reciente visita a Tenerife. La alpinista, ingeniera y empresaria, participó en el acto central del 50º aniversario del Colegio Oficial de Ingenieros Técnicos Industriales de Tenerife, celebrado en el Auditorio de Tenerife Adán Martín.
Con varias visitas previas a la isla, Pasaban expresó su agrado por el paisaje árido y montañoso de Tenerife, describiéndolo como un lugar especial. Sus recuerdos se entrelazan con amistades forjadas en el himalayismo y la sensación de paz que le transmite la isla, incluso comparándola con la tranquilidad que se busca en las expediciones.

"El Teide hay que hacerlo al menos una vez en la vida"

Edurne Pasaban · Alpinista
La alpinista destacó el Teide como el pico más alto de España y un desafío impresionante por su desnivel desde el mar. Señaló que, aunque los isleños a veces no son plenamente conscientes de este privilegio, para cualquier amante de la montaña, ascender al Teide es un objetivo soñado.
Reflexionando sobre el éxito, Pasaban enfatizó que no reside únicamente en alcanzar la cima, sino en la capacidad de regresar, manteniendo la constancia y la perspectiva. Subrayó que la verdadera medida del éxito se encuentra en la habilidad para mantenerse y perseverar, no solo en la consecución de objetivos puntuales.
Pasaban también conectó su formación como ingeniera técnica industrial con su carrera deportiva, explicando cómo los conceptos de planificación, gestión de riesgos y toma de decisiones, inherentes a la ingeniería, fueron fundamentales en sus expediciones. Ambas disciplinas, según la alpinista, comparten la capacidad de afrontar retos y objetivos.
Actualmente, Edurne Pasaban se dedica a conferencias sobre motivación y liderazgo, encontrando realización en compartir sus experiencias. Aunque reconoce la falta de adrenalina comparada con el alpinismo de alta montaña, considera que el mayor éxito es encontrar una vocación que apasione y poder vivir de ella.

"El gran alpinista es el que sabe darse la vuelta"

Edurne Pasaban · Alpinista
Insistió en la importancia del equipo, tanto en el alpinismo como en la vida profesional, criticando la tendencia a individualizar el éxito. Para Pasaban, la visibilidad de una persona no debe eclipsar el papel crucial del equipo que la rodea, siendo este el verdadero motor para alcanzar metas ambiciosas.
Sobre el impacto de la tecnología, Pasaban reconoció sus beneficios en la mejora de la información meteorológica y el material, pero también advirtió sobre sus aspectos negativos, como las aglomeraciones en cumbres como el Everest, que pueden surgir de la percepción de accesibilidad total.
A nivel personal, Pasaban se siente especialmente orgullosa de haber alcanzado la cumbre de la maternidad, tras su reto de los catorce ochomiles. Mira atrás con gran satisfacción, no solo por sus logros deportivos, sino por haber logrado vivir de su pasión en un mundo inicialmente minoritario y masculino.