El CD Tenerife celebra su ascenso a Segunda División con una victoria ante el Barakaldo

El equipo blanquiazul aseguró su regreso a la categoría de plata del fútbol español tras la derrota del Celta Fortuna, desatando la euforia en el Heliodoro Rodríguez López.

Imagen genérica de un balón de fútbol en el césped, con la portería desenfocada al fondo.
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Imagen genérica de un balón de fútbol en el césped, con la portería desenfocada al fondo.

El CD Tenerife ha sellado su regreso a la Segunda División del fútbol español, desatando la euforia en el Heliodoro Rodríguez López tras vencer por 2-0 al Barakaldo en un encuentro marcado por la celebración del ascenso.

La alegría en el feudo blanquiazul comenzó incluso antes del pitido inicial, cuando la afición tinerfeñista conoció la derrota del Celta Fortuna frente al Osasuna Promesas. Este resultado garantizó matemáticamente el campeonato y el ascenso para el CD Tenerife, transformando el partido en una auténtica fiesta.
A pesar de la confirmación del ascenso, el equipo local, bajo la dirección de Cervera, inició el encuentro con gran determinación. En los primeros diez minutos, generaron dos claras oportunidades de gol a través de Noel y Fabricio, obligando al Barakaldo a ajustar su defensa para contener el ímpetu inicial de los isleños y equilibrar el juego.
El conjunto vasco, tras reorganizar sus líneas, logró generar peligro en varias ocasiones, destacando un intento de chilena de Arana y un centro lateral que Dani Martín desvió providencialmente. También Pedernales protagonizó dos acciones de riesgo, una en la que no cedió el balón a un compañero en una posición ventajosa y otra con un centro preciso que Mandiang no pudo rematar por escasos centímetros.
En la segunda mitad, el CD Tenerife intensificó su ataque. En el minuto 49, una rápida contra iniciada por Juanjo Sánchez permitió a Noel López asistir a Enric Gallego, quien anotó su decimoséptimo gol de la temporada, el primero de la tarde. Los locales continuaron buscando ampliar su ventaja, con De Vuyst a punto de asistir nuevamente a Enric, aunque la defensa del Barakaldo se mantuvo firme.
Tras unos minutos de presión del equipo visitante, el CD Tenerife volvió a la carga. Una jugada de Balde culminó con un centro que dejó a Dani Fernández en una posición inmejorable. Aunque su control no fue perfecto, Maikel Mesa aprovechó el rechace para sentenciar el partido con un potente disparo, desatando la euforia final en el Rodríguez López, que celebró la victoria junto a sus jugadores.