El Ejecutivo ha dado luz verde a un plan urgente para reforzar la red eléctrica, permitiendo a Red Eléctrica y a las grandes energéticas ejecutar inversiones adicionales por valor de 17.900 millones de euros hasta 2030. Esta medida busca combatir el colapso de las redes, que actualmente limita la conexión de nuevos proyectos industriales, tecnológicos y de vivienda, y obstaculiza la electrificación de la economía.
La nueva normativa elimina los límites legales que hasta ahora restringían la inversión anual en redes de transporte (0,065% del PIB) y distribución (0,13% del PIB). El Gobierno reconoce que estos topes eran insuficientes para atender las necesidades de la transición energética y el volumen de peticiones de acceso. Con esta reforma, la inversión total en redes eléctricas podrá superar los 35.000 millones de euros para finales de la década.
Las inversiones adicionales se distribuirán progresivamente hasta 2030. En redes de distribución, se podrán invertir hasta 10.200 millones de euros extra, mientras que en redes de transporte de REE se contemplan hasta 7.700 millones adicionales, pendientes de la Planificación Eléctrica final. Paradójicamente, se espera que estas mayores inversiones, financiadas por el propio sistema eléctrico, contribuyan a una rebaja del recibo de la luz debido a su efecto tractor en la economía y al reparto de costes entre una base de usuarios más amplia.
Las inversiones extra en distribución deberán destinarse a facilitar nuevas demandas industriales, residenciales y de descarbonización del transporte, así como a mejoras en control de tensión, observabilidad, ciberseguridad, inversiones anticipatorias, adaptación a la normativa de avifauna y resiliencia climática. El decreto también fomenta la adquisición de líneas privadas existentes por parte de los gestores de redes.
Paralelamente, el Gobierno ha lanzado un plan urgente de refuerzo de la red eléctrica por 615 millones de euros. Esta iniciativa, la tercera en dos años, busca aumentar la resiliencia del sistema, reducir costes para los consumidores y gestionar mejor el envío de electricidad del sur al norte del país, especialmente ante el auge de plantas solares. La modificación incluye 51 actuaciones, como la incorporación de compensadores electrónicos y reactancias, y eleva la inversión total de la Planificación con horizonte 2026 a 8.818 millones de euros.




