El himno de la visita papal a España se estrena con paisajes de Anaga y el Teide

La composición musical, dirigida por Pablo Cebrián, busca la unidad eclesial y destinará sus ingresos a obras sociales de la Iglesia.

Imagen genérica de un interior de biblioteca con un podio y sillas, iluminado cálidamente.
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Imagen genérica de un interior de biblioteca con un podio y sillas, iluminado cálidamente.

El videoclip del himno oficial para la visita del Papa León XIV a España, titulado Alza la mirada, se inicia con impresionantes imágenes de Anaga y el Teide, buscando simbolizar la unidad de la Iglesia en el país.

La producción musical, dirigida por el productor artístico Pablo Cebrián, oriundo de La Laguna, fusiona la potencia coral con una producción contemporánea. Su objetivo es conectar tanto con el público joven como con la tradición eclesiástica, sirviendo como un emblema de cohesión para la Iglesia en España. El proyecto culmina con la grabación del himno en la Catedral de La Laguna, destacando la imagen del Cristo Moreno.
Impulsado por la plataforma VIVAFE, el proyecto ha congregado al Gran Coro de Voces Católicas, compuesto por más de 1.700 voluntarios de las archidiócesis de Madrid y Barcelona, así como de las diócesis de Gran Canaria y Tenerife. La grabación del himno se realizó el pasado 21 de marzo de manera simultánea en cuatro lugares emblemáticos: la Catedral de la Almudena, la Basílica de la Sagrada Familia, la Catedral de La Laguna y la Catedral de Gran Canaria. Esta estrategia no solo respondió a criterios técnicos, sino que también buscó representar la universalidad de la Iglesia a través de una única voz coral.

"El himno no busca protagonistas, sino representar a toda la Iglesia."

Estefanía Benedicto · Directora musical de la grabación en Tenerife
La autoría del himno es un esfuerzo colectivo, con la participación de once compositores vinculados a diversas expresiones de la música católica en España, incluyendo miembros de Hakuna, del grupo TUYO, y los sacerdotes Toño Casado y Jaime Salmonero, junto a otros músicos como Marcos Ricbour y Javi Caño. Este enfoque coral, sin una única voz principal, refuerza la idea de comunidad, buscando que el himno sea propiedad de toda la Iglesia y no de un artista específico.
En Tenerife, la dirección musical estuvo a cargo de Estefanía Benedicto, quien coordinó a decenas de voluntarios en la Catedral de La Laguna. La jornada de grabación se extendió por casi cinco horas, en un ambiente de convivencia y colaboración que muchos participantes describieron como una experiencia de unidad y fe compartida, un auténtico “Pentecostés” musical a nivel local.
El himno, además de acompañar la visita papal, tiene una doble vocación: dejar un legado musical y social duradero. Los ingresos generados por su reproducción se destinarán a obras sociales de la Iglesia, y la canción se concibe como una herramienta espiritual para la oración y el encuentro personal. La compleja organización de la grabación ha servido como un ensayo general para la visita del Papa, que será histórica para Canarias al ser la primera vez que un pontífice incluye el archipiélago en su agenda.