El obispo de Tenerife transmite al Papa el cariño del pueblo canario

El obispo Eloy Santiago destacó la devoción de los fieles y la importancia de la dignidad humana durante la misa en el puerto.

Imagen genérica de una multitud reunida en un puerto de las Islas Canarias durante la visita del Papa.
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Imagen genérica de una multitud reunida en un puerto de las Islas Canarias durante la visita del Papa.

El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, despidió al Papa León XIV en su viaje apostólico a España, transmitiendo el afecto del pueblo canario y destacando la importancia de la dignidad humana.

El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, ha transmitido al Papa León XIV el “noble cariño” del pueblo canario durante la Eucaristía que ha puesto fin a su visita apostólica a España. “El Papa León XIV es uno de los nuestros, es canario, y en estas islas tendrá siempre su casa”, afirmó Santiago ante los cerca de 35.000 fieles reunidos en el puerto capitalino.
El obispo expresó el deseo de la comunidad religiosa de las islas de construir una Iglesia que sea “fermento” para un mundo reconciliado, promoviendo la “magnífica humanidad” a través del respeto a la dignidad humana, la tutela de los derechos fundamentales y el desarrollo integral.
En referencia al lema del viaje, “alzad la mirada”, Santiago invitó a “mirar con esperanza” el mundo, confiando en el amor de Cristo para seguir avanzando en la evangelización. Defendió la necesidad de manifestar la fe con “obras de amor” hacia los más pobres, especialmente los migrantes, y contribuir a una sociedad más justa y fraterna.
En nombre de la Diócesis Nivariense, Eloy Santiago agradeció al Papa León XIV su visita, la primera de un Pontífice a las islas, que quedará “grabada” en el corazón del pueblo canario. “El Papa es uno de los nuestros, así lo sentimos y lo recordaremos, Santidad. El Papa León XIV es también canario y en estas islas tendrá siempre su casa”, reiteró.
La celebración de la Santa Misa incluyó simbolismo canario, como la imagen de la Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias, y el Santísimo Cristo de La Laguna. También se expusieron relicarios de los santos canarios Hermano Pedro y San José de Anchieta. Tres cayucos, simbolizando el drama migratorio, reposaron en la Dársena de los Llanos.
Por la mañana, en el centro de Las Raíces, el obispo recordó a los migrantes acogidos que son “los más afortunados”, ya que miles no han logrado llegar y han perdido la vida en la ruta atlántica. Calificó esta travesía como “inhumana” y “precaria”, y defendió que el drama de su fuga de la violencia, el miedo y los peligros no puede dejar indiferente.