El Rosario inicia obras de emergencia para reparar daños de la tormenta Therese

Los trabajos se centran en la estabilización del talud de la carretera de Bocacangrejo, afectada por un desplome parcial.

Excavadora trabajando en un talud junto a una carretera costera en Tenerife.
IA

Excavadora trabajando en un talud junto a una carretera costera en Tenerife.

El Ayuntamiento de El Rosario ha puesto en marcha obras de emergencia para reparar los daños causados por la tormenta Therese en la carretera de Bocacangrejo, que sufrió un desplome parcial en marzo.

La maquinaria pesada ya opera en el talud de la carretera que conecta con Bocacangrejo y la playa de La Nea. Esta zona se vio gravemente afectada por un hundimiento de la calzada durante la tormenta Therese, lo que obligó a restringir el tráfico y a instalar semáforos para gestionar la circulación.
Tras la realización de los estudios técnicos pertinentes, las labores de estabilización se encuentran ahora en fase de ejecución. La empresa Traysesa es la encargada de llevar a cabo la intervención, con el apoyo y la dirección técnica de Mareva Ingeniería.

"Al ser una obra de emergencia no está cerrado ni el plazo de finalización ni la partida económica, sino que dependerá de cómo vaya evolucionando la obra y lo que se encuentren en el terreno."

el grupo de gobierno
Mientras duren los trabajos, se mantienen activas las medidas provisionales de seguridad. Estas incluyen la prohibición de circular por el carril descendente, excepto para los residentes de Bocacangrejo, y el desvío del acceso a la playa de La Nea a través de Radazul. Además, se ha acotado, vallado y señalizado la zona afectada para minimizar riesgos para los usuarios de la vía.
El descalzamiento de un tramo de acera junto al carril descendente de la carretera ocurrió durante la madrugada del 20 de marzo, en los momentos más intensos de la borrasca Therese. Esto requirió una intervención inmediata de los servicios municipales, con efectivos de la Policía Local y Protección Civil señalizando la zona y limitando el tráfico.
Aquel episodio de mal tiempo también provocó daños en otras áreas costeras. Las playas de Radazul sufrieron arrastre de arena debido al fuerte oleaje, mientras que en el frente costero de Tabaiba las afectaciones fueron menores, limitándose a zonas ajardinadas sin daños graves en paseos o soláriums. Aunque estos últimos daños se resolvieron con mayor facilidad, los del talud requieren una solución más compleja.