El dispositivo tiene como objetivo principal prevenir interrupciones del servicio en las zonas donde se desarrollarán los actos centrales de la agenda pontificia y garantizar una rápida actuación en caso de averías. Se prestará especial atención a las infraestructuras eléctricas que alimentan áreas críticas como el entorno del centro de migrantes de Las Raíces, la plaza del Cristo de La Laguna y el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde se espera una misa multitudinaria.
Los equipos técnicos de Endesa estarán en alerta y se tendrán en cuenta las restricciones de movilidad establecidas por el Gobierno de Canarias para facilitar el acceso a puntos estratégicos. La compañía también monitorizará la previsión meteorológica para anticipar posibles escenarios adversos, como picos de potencia, altas temperaturas, tormentas o incendios forestales.
El plan incluye la presencia de retenes especializados en Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, municipios que concentrarán gran parte de los eventos. Además, se ha procedido a una reconfiguración de la red y a pruebas previas en subestaciones y centros de transformación para asegurar la resiliencia del sistema eléctrico ante la demanda prevista.
Esta medida de refuerzo eléctrico se suma a las acciones coordinadas por diversas administraciones y organismos para garantizar la seguridad y el normal desarrollo de la visita papal.




