Arranca la evacuación del crucero 'MV Hondius' en Tenerife tras brote de hantavirus

El operativo de desembarco de más de un centenar de pasajeros se inició al amanecer en el Puerto de Granadilla, con los 14 españoles como primeros en salir.

Imagen de un crucero anclado en un puerto canario al amanecer, con vehículos de emergencia en el muelle y un helicóptero sobrevolando.
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Imagen de un crucero anclado en un puerto canario al amanecer, con vehículos de emergencia en el muelle y un helicóptero sobrevolando.

La evacuación de los pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, ha comenzado en el Puerto de Granadilla, Tenerife, con un equipo sanitario a bordo y el desembarco de los 14 ciudadanos españoles como primera fase del operativo.

El operativo para desembarcar a más de un centenar de pasajeros del buque de bandera holandesa se puso en marcha con la primera luz del día, después de que las autoridades sanitarias confirmaran que todos los viajeros permanecen asintomáticos. Este proceso, que se prevé que se extienda hasta mañana, se realiza en pequeños grupos y por nacionalidades.
Los 14 ciudadanos españoles fueron los primeros en abandonar la embarcación, seguidos por pasajeros de Países Bajos, Alemania y Bélgica. Una aeronave enviada por Países Bajos actuará como transporte principal para la repatriación de estos grupos. El último vuelo, programado para mañana, trasladará a personas de Australia, Nueva Zelanda y diversas zonas de Asia.
Desde las 07:17 de la mañana, vehículos de la Unidad Militar de Emergencia (UME), conocidos como vehículos burbuja, llegaron al muelle. La coordinación entre el Puerto de Granadilla y el aeropuerto de Tenerife Sur es estricta, requiriendo la autorización del piloto de cada vuelo para el embarque de los tripulantes del MV Hondius. Embarcaciones de la Guardia Civil y Salvamento Marítimo, junto a un helicóptero, supervisan la operación desde el Muelle Ribera, donde también se ha establecido un puesto médico avanzado del Servicio de Urgencias Canario (SUC).

"Si se quiere imponer, que violenten nuestra autonomía y que se hagan responsables de lo que ocurra."

el presidente del Gobierno de Canarias
La operación, organizada a contrarreloj, sigue la hoja de ruta establecida, aunque no sin tensiones. La llegada del crucero generó un desacuerdo entre el Gobierno de Canarias y el Estado. El presidente del Gobierno de Canarias expresó su descontento por la falta de una reunión previa con los ministros que se desplazaron a la isla, y anunció inicialmente que Canarias no autorizaría el fondeo del barco. Sin embargo, el Ministerio de Fomento impuso al Puerto de Granadilla la acogida del crucero, lo que finalmente se ha llevado a cabo sin el permiso explícito del ejecutivo canario.