Más de 30 colectivos ecologistas de Canarias han exigido a la Dirección General de Costas que aclare los movimientos de tierra realizados por la empresa Lopesan en el entorno natural de Veneguera, en Gran Canaria.
Más de 30 colectivos ecologistas de toda Canarias han solicitado este jueves a la Dirección General de Costas del Gobierno que aclare la naturaleza de los movimientos de tierra que la empresa Lopesan está llevando a cabo en el entorno natural de Veneguera, en Gran Canaria.
Entre las organizaciones firmantes se encuentran Ben Magec, Turcón, Canarias Insumisa, Salvar La Tejita, ATAN, Salvar Chira-Soria y la Fundación Telesforo Bravo. Han expresado su inquietud por estos trabajos, que implican el movimiento de grandes cantidades de cantos rodados y áridos en la propia playa, sin la debida señalización informativa.
Los colectivos alertan que maquinaria pesada ha eliminado el talud natural característico de las playas del oeste de la isla, arrastrando "grandes cantidades de cantos rodados y áridos desde la propia playa hacia la zona del antiguo aparcamiento", donde han sido sepultados.
“"Exigimos a Costas que aclare en qué consiste exactamente el supuesto proyecto de renaturalización de Lopesan en Veneguera, qué actuaciones contempla además de las ya ejecutadas y bajo qué criterios técnicos, ambientales y administrativos se están llevando a cabo estos movimientos de áridos y callados."
Asimismo, han solicitado conocer los informes ambientales públicos que respalden estas acciones y los verdaderos objetivos de la intervención sobre la playa y su entorno.
Los grupos ecologistas recuerdan que, según su escrito, Lopesan "ha destruido importantes zonas de tarajales en el cauce, eliminado valiosos hábitats de tabaibal cardonal centenarios en la ladera conocida como Tabaibales", además de haber "modificado el cauce en multitud de ocasiones, destruido un yacimiento arqueológico en 2023 de enorme valor patrimonial, hechos que actualmente continúan bajo investigación judicial, y cortado accesos y caminos".
Ante estos antecedentes, los colectivos advierten que podría tratarse de "un nuevo episodio de intervención progresiva sobre uno de los últimos lugares semivírgenes" de Gran Canaria, una situación que les preocupa "profundamente".
Veneguera no pertenece a ninguna empresa: pertenece a la memoria colectiva de quienes la defendieron y al derecho de todas las personas a seguir disfrutándola libremente.