Adiós a los ciclistas en los arcenes: Nuevas normas viales en Tenerife

La DGT actualiza la normativa de circulación para ciclistas y conductores, con sanciones y cambios en el uso de arcenes y carriles bici.

Ciclista circulando por un carril bici en Tenerife, separado de la carretera.
IA

Ciclista circulando por un carril bici en Tenerife, separado de la carretera.

La Dirección General de Tráfico (DGT) ha implementado nuevas normativas viales que modifican la circulación de ciclistas en las carreteras, incluyendo cambios en el uso de arcenes y la creación de carriles bici, con el objetivo de mejorar la seguridad y fomentar la movilidad sostenible.

El Boletín Oficial del Estado (BOE) ha publicado cambios en la ordenanza vial que afectan directamente a los ciclistas en Tenerife y en el resto del país. La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda la obligatoriedad de cumplir con el reglamento de circulación para garantizar la seguridad de todos los usuarios de la vía.
Las nuevas directrices establecen sanciones tanto para ciclistas como para conductores. Se recuerda la obligatoriedad de mantener una distancia lateral mínima de 1,5 metros al adelantar a ciclistas, una infracción grave que conlleva una multa de 200 euros y la pérdida de seis puntos del carné. Además, los ciclistas deben ser visibles a 150 metros y utilizar luces homologadas por la Unión Europea, bajo multa de 200 euros. El uso del casco homologado es obligatorio y su incumplimiento también acarreará la misma sanción económica.
La normativa detalla cómo deben circular los ciclistas según la zona. En ciudad, deben usar el carril, mantener separación con bordillos y vehículos estacionados, y circular en grupo de dos en dos. En carretera, la norma general es circular por el arcén derecho transitable, solo abandonándolo en descensos seguros. Pueden circular en paralelo al extremo derecho, excepto en tramos sin visibilidad o aglomeraciones, donde deberán hacerlo en hilera.
Una de las novedades clave es la posibilidad de que el Estado reduzca o elimine determinados arcenes para construir carriles bici, siempre que no comprometa la seguridad vial ni el funcionamiento de la carretera. Esta medida, enmarcada en la Estrategia Estatal por la Bicicleta y la Estrategia de Movilidad Segura, Sostenible y Conectada 2030, busca impulsar una red ciclista más continua, segura y conectada, fomentando el uso de la bicicleta y reduciendo la siniestralidad de los usuarios más vulnerables.