El suceso tuvo lugar este viernes cuando los trabajadores del mar avistaron una talla que, en un primer momento, asociaron con la iconografía católica local. La sorpresa ante la presencia de la imagen en el agua llevó a los testigos a alertar de inmediato a la Policía Local de Tacoronte.
Agentes de la Policía Local se movilizaron para asegurar la pieza y verificar la naturaleza del objeto encontrado en una zona costera conocida por sus fuertes corrientes. La noticia, adelantada por Televisión Canaria, generó gran expectación entre los vecinos y usuarios de la costa.
Tras un examen más detallado, se confirmó que la figura no era una virgen, sino una representación de Yemayá, una deidad fundamental en diversas culturas y religiones de origen africano. La hipótesis principal sugiere que la imagen pudo ser arrastrada hasta la orilla por el intenso oleaje que afecta recurrentemente a este punto de la geografía insular.
“"La principal hipótesis que manejan quienes conocen la dinámica del litoral tacorontero es que la imagen pudo ser arrastrada hasta la orilla por el fuerte oleaje que afecta de forma recurrente a este punto de la geografía insular."
Yemayá es una orisha de la mitología Yoruba, asociada con la fertilidad, la maternidad y el dominio de los mares y las aguas saladas. Es reconocida como la “madre de todos los seres vivos”, simbolizando protección y la fuerza de la creación. En el sincretismo religioso, esta deidad se conecta con la Virgen de Regla, especialmente en Cuba, y su festividad se celebra el 2 de febrero.
La pieza permanece bajo control administrativo mientras se determina su destino final o su procedencia exacta, en un evento que subraya la singularidad de encontrar una deidad de estas características en el litoral tinerfeño.




