La medida, impulsada por la administración regional, busca un supuesto incremento en la seguridad sanitaria al evitar que el buque toque tierra directamente. Sin embargo, expertos en la materia han expresado sus reservas, señalando que el desembarco mediante falúas de pequeña capacidad desde el fondeadero hasta el muelle podría complicar la operación.
Este proceso de traslado en lanchas implica un mayor tiempo y una logística más compleja en comparación con un atraque directo. Una vez en tierra, los pasajeros serán trasladados en guaguas al Aeropuerto Reina Sofía-Tenerife Sur para volar a sus países de origen, un procedimiento que sería idéntico si el barco hubiera atracado.
“"El fondeo o el atraque no influyen en que haya más riesgos, ni menos riesgos. Entre otras cosas porque el riesgo vinculado al hantavirus es muy bajo. Para la población de nuestra tierra es bajísimo."
Las condiciones meteorológicas en la zona de fondeo, caracterizada por vientos alisios que alcanzan velocidades medias de 20 kilómetros por hora y superan los 30 km/h en ciertas épocas, podrían dificultar aún más el desembarco, especialmente para personas mayores. Esta área es conocida por ser sede de campeonatos mundiales de windsurf.
La única ventaja que algunos expertos portuarios identifican en el fondeo es la mínima probabilidad de que roedores a bordo del buque, el Hondius, puedan pasar a tierra o viceversa. No obstante, se ha destacado que el barco cuenta con estrictas medidas higiénicas y discos de seguridad en los amarres para prevenir el paso de animales.




