La investigación, publicada en la revista científica Water International, examina el estado actual de las aguas subterráneas en la isla y el potencial de los llamados cierres hidráulicos en galerías de agua. La Palma depende casi en su totalidad de recursos subterráneos (entre el 93% y el 95%), debido a la ausencia de grandes cursos de agua superficiales permanentes.
Durante décadas, la perforación de galerías aumentó la disponibilidad hídrica, impulsando el desarrollo agrícola y la expansión del cultivo del plátano. Sin embargo, este aprovechamiento intensivo ha generado efectos ambientales relevantes, como la progresiva reducción de manantiales. Según el estudio, a finales del siglo XIX existían unos 200 nacientes activos, mientras que actualmente solo quedan unos 53.
Muchos manantiales han experimentado una disminución considerable de su caudal. Ejemplos claros son los de Marcos y Cordero o los asociados al Parque Nacional de la Caldera de Taburiente, donde el número de manantiales ha pasado de 120 a unos 70. Esta reducción afecta a ecosistemas, biodiversidad y tiene repercusiones económicas y sociales en zonas agrícolas como Argual, Tazacorte, San Andrés y Sauces.
Ante este escenario, los investigadores plantean la instalación de cierres hidráulicos en galerías. Estos dispositivos regulan la salida del agua y la almacenan temporalmente dentro del acuífero, transformando las galerías en depósitos subterráneos naturales. El objetivo es evitar pérdidas innecesarias cuando la demanda es baja y disponer de mayores reservas durante períodos de mayor necesidad.
Esta medida podría favorecer la recuperación de manantiales, mejorar el equilibrio hídrico y reducir la dependencia de otros sistemas de extracción. El estudio señala que estas soluciones podrían ser una herramienta importante frente al cambio climático, que podría afectar los patrones de lluvia y la recarga natural de los acuíferos en Canarias.
Para mejorar la implementación de esta solución técnica, es indispensable abordar factores limitantes analizados en el trabajo, que subrayan la necesidad de una perspectiva holística y multidisciplinar, e implicar a las poblaciones locales.




