El sinhogarismo se ha consolidado como una emergencia de salud pública en Tenerife, donde 2.853 personas se encuentran en situación de calle. Esta es la principal conclusión del último Informe de Exclusión Residencial Extrema, presentado por Cáritas Diocesana de Tenerife en colaboración con el área de Acción Social del Cabildo Insular de Tenerife. El estudio, liderado por el responsable de estudios de la organización, dibuja una realidad social compleja que va más allá de las cifras, poniendo el foco en las "historias de vida bastante complicadas" que subyacen a cada caso.
Aunque la cifra oficial es similar a la del año anterior, con una diferencia mínima, la magnitud real del problema es considerablemente mayor. La recopilación de datos se limita a los equipos de intervención y a las personas que buscan ayuda, lo que deja fuera a una parte significativa de la población afectada. El responsable del informe ha señalado que la cifra real es probablemente mucho más alta, ya que la información recogida no cubre la totalidad del problema.
“"Nos preocupa especialmente el aumento de personas en el sur de la isla."
El análisis geográfico de los datos revela una concentración preocupante en puntos específicos de la isla. La zona metropolitana, que incluye Santa Cruz de Tenerife y La Laguna, concentra el 47% de los casos. Sin embargo, el informe destaca la creciente presión en la zona sur, especialmente en el triángulo turístico de Adeje, Arona y Granadilla, que ya representa el 26,5% del total. Puerto de la Cruz, a pesar de su tamaño reducido, suma un 9,5%, porcentaje que supera el 11% si se considera junto al resto del Valle de La Orotava.
Un aspecto alarmante del estudio es la diversificación del perfil de las personas sin hogar. El sinhogarismo ya no es exclusivo de individuos en alta vulnerabilidad, sino que se ha extendido a capas de la población con salarios medios, como funcionarios y profesores, que no pueden acceder al mercado de la vivienda debido a los altos costes de alquiler. Esta situación los obliga a buscar alternativas residenciales precarias, como vivir en caravanas.
En el colectivo más tradicionalmente asociado al sinhogarismo, los problemas de salud son una constante, con un 41% de las personas atendidas padeciendo enfermedades crónicas diagnosticadas y un 13,2% sufriendo problemas de salud mental grave. Las duras condiciones de vida en la calle aceleran el deterioro físico y mental.
Aunque el 75% de las personas en situación de calle son hombres, el informe alerta sobre el sinhogarismo oculto que afecta a las mujeres (25% de los casos). Muchas de ellas evitan la calle a toda costa, aceptando situaciones de explotación y violencia para tener un techo.
“"Hay mujeres que trabajan a cambio solo de una cama, para no vivir en la calle."
El informe también desmitifica la relación entre sinhogarismo e inmigración, revelando que la mayoría de las personas sin hogar en Tenerife son españolas (52%). Del 48% restante, un 29,3% son ciudadanos comunitarios con residencia regularizada que han caído en la exclusión por enfermedad o falta de redes de apoyo, y solo un 17% se encuentra en situación de irregularidad administrativa, muchos de ellos no recién llegados.




