La acumulación de vehículos en este espacio natural de Tenerife ha alcanzado niveles críticos, generando una creciente indignación entre los residentes. La congestión, que se extiende de forma constante, dificulta la movilidad en una de las zonas de mayor valor paisajístico de la isla.
Los afectados señalan que la ausencia de efectivos de la Policía Canaria en los turnos de control agrava la situación. Esta falta de vigilancia, sumada a la saturación diaria, ha llevado a diversos colectivos a plantear la reanudación de movilizaciones para exigir un plan de choque efectivo.
El descontento actual recuerda a las acciones de protesta realizadas el pasado mes de marzo, cuando los vecinos bloquearon pasos de peatones en la TF-12 para visibilizar la inseguridad y los retrasos que sufren habitualmente en sus desplazamientos por el entorno de la Cruz del Carmen.




