La festividad de San Isidro Labrador y Santa María de la Cabeza congregó a casi un centenar de carretas y a todos los grupos folclóricos locales en una celebración que destacó por su autenticidad y el buen ambiente. Vecinos como Dácil Hernández expresaron su devoción por la romería, calificándola como "la mejor, muy auténtica" y destacando su arraigo tras la pandemia.
El desfile, que partió desde la parroquia matriz del Apóstol Santiago, contó con la participación de los herreños de Sabinosa, la imagen de Santa María de la Cabeza portada por mujeres y San Isidro Labrador por hombres. El recorrido, con el telón de fondo de las laderas de El Asomadero a Tigaiga y la presencia de parapentistas, se vio realzado por la característica 'panza de burro' que cubría el cielo.
Entre los asistentes se encontraba Manuel Pérez, conocido por sus sombreros confeccionados para la ocasión, y un grupo de amigos de Tacoronte, quienes destacaron la tranquilidad y el buen ambiente de la romería. El alcalde, Adolfo González, ensalzó el evento como "uno de los días más brillantes del calendario festivo del municipio", subrayando la participación de todos los colectivos folclóricos y las casi cien carretas, carrozas y motocultores.
La romería, que pone el broche final a las Fiestas de Mayo, ha promovido el uso correcto de la indumentaria tradicional a través de la campaña municipal ‘Como debe ser’ desde 2012. El menú romero, compuesto por platos típicos como pan con chorizo y carne a la brasa, acompañó la jornada que se prolongó hasta la tarde.
La Agrupación Folclórica Sabinosa, con cuatro décadas de participación, cerró el evento antes de regresar a la Isla del Meridiano, culminando así este tributo al costumbrismo realejero.




