Los Cristianos se llenó de color y reivindicación este domingo con una masiva protesta ciudadana. Alrededor de 3.000 vecinos, familias y representantes políticos de todos los partidos del Ayuntamiento de Arona se unieron bajo el lema ‘Playa sí, muelle no’ para manifestar su oposición a la futura ampliación de la infraestructura portuaria.
La movilización, convocada por la Plataforma en Defensa de Los Cristianos, se caracterizó por la emoción y el sentimiento de pertenencia a un territorio amenazado. Familias enteras, desde abuelos hasta niños, compartieron recorrido y consignas, dejando claro que no era una marcha contra nadie, sino una defensa de su identidad frente a la presión portuaria.
Javier Bello, presidente de la plataforma, subrayó la unidad del pueblo: "No somos cuatro locos, es todo un pueblo quien reclama soluciones reales, factibles y de forma inmediata, sin desembolso económico adicional". Bello recordó que la reivindicación surge de años de atascos, ruido y tráfico pesado que afectan a la localidad.
Señaló que existen alternativas, como la propuesta de trasladar las mercancías al puerto de Granadilla, una opción que, según Bello, cuenta con el apoyo de figuras como Rosa Dávila, presidenta del Cabildo, y Pedro Anatael Meneses, expresidente de la Autoridad Portuaria. Bello criticó que las soluciones actuales, como el soterramiento, son ideas que tardarían 15 años en materializarse.
El manifiesto leído por Desiré Valentín Herrera, secretaria de la plataforma, enfatizó que el problema afecta a todo el sur de Tenerife. Se reclamó respeto, escucha y soluciones sostenibles para las conexiones marítimas, además de una mayor participación ciudadana.
El texto rechazó explícitamente la ampliación del puerto, la construcción de un pantalán y la reordenación que implicaría un gran aparcamiento de más de 15 metros de altura. Se apeló a la identidad de Los Cristianos, un pueblo que "no quiere seguir marginado" y que busca ser escuchado.
La plataforma ha iniciado contactos con la Autoridad Portuaria y los cabildos de Tenerife y La Gomera, y planea extender sus propuestas a todos los ayuntamientos del sur de la isla, dado el impacto comarcal del proyecto.




