La plataforma OnlyFans, especializada en la venta de contenido explícito, se ha convertido en un tema recurrente en la ficción televisiva, provocando un intenso debate sobre sus implicaciones. Series como 'Euphoria' y 'Margo tiene problemas de dinero' exploran las diversas representaciones de esta web, enfrentando visiones que van desde la liberación femenina hasta la explotación digital.
En 'Euphoria', la conversación entre los personajes Lexi, Cassie y Maddy pone de manifiesto las tensiones. Mientras Lexi critica la monetización del cuerpo de su hermana, Cassie y Maddy defienden que OnlyFans es una vía lucrativa actual, citando casos como el de la rapera Bhad Babie, quien supuestamente ganó millones. La creadora de la serie, Sam Levinson, busca reflejar la complejidad de la plataforma, utilizando recursos visuales que contrastan la luz frontal de la creación de contenido con la oscuridad circundante, sugiriendo una perspectiva crítica sobre su impacto.
La sexóloga Lucía Jiménez opina que la participación en plataformas como OnlyFans, a menudo impulsada por la búsqueda de validación externa o la necesidad financiera, no está exenta de consecuencias psicológicas y sociales. Advierte contra la idea de 'dinero fácil', señalando que el negocio se rige por una dinámica donde el deseo del consumidor se impone sobre la persona que ofrece el contenido. La asesora sexual Mónica Branni añade que, si bien la narrativa puede buscar incomodar y forzar la reflexión sobre valores sociales, existe el riesgo de idealizar la autonomía si no se consideran las tensiones estructurales y las desigualdades que perpetúa.
Por otro lado, 'Margo tiene problemas de dinero', adaptación de la novela de Rufi Thorpe, presenta una visión que, según su directora Kate Herron, busca tratar a las usuarias con 'respeto e integridad'. La serie apoya la idea de que plataformas como OnlyFans pueden fomentar la autonomía personal y económica. Sin embargo, Branni matiza que esta visión pro-plataforma puede caer en la idealización, ignorando la dependencia de la validación externa, la lógica de mercado, el juicio público y la cosificación.
El debate se extiende a la representación del sexo en la ficción. Mientras 'Euphoria' a veces muestra a las trabajadoras sexuales como figuras empoderadas, también ridiculiza la búsqueda de fama de personajes como Cassie y a menudo retrata el sexo como 'triste, patético y preocupante', o como una transacción, como en el caso del 'sugar dating' de Jules. Ante la preocupación de si series como esta o 'Sex Education' influyen negativamente en la educación sexual juvenil, Branni recuerda que la responsabilidad principal recae en las instituciones, aunque las pantallas sí educan y el riesgo de asimilar representaciones poco saludables es real si no se contrastan con narrativas más diversas.




