Tras dieciséis meses de silencio público, la presentadora Paloma Lago ha decidido compartir su experiencia más personal en una entrevista concedida a la revista ‘¡HOLA!’. La comunicadora, que atraviesa una etapa de reconstrucción personal a sus 59 años, aborda un complicado proceso judicial y la reciente llegada de su primer nieto, Javi, a quien describe como una "nueva luz" en su vida.
Lago afirma que, una vez resuelto el proceso judicial, ya no tiene "que callar más". Explica que durante "un año y cuatro meses" se abstuvo de desmentir informaciones "por respeto a la investigación policial y a la justicia", pero asegura que se vertieron "cosas que no se corresponden ni con la realidad ni con el expediente judicial". Su decisión de hablar ahora responde a una "necesidad personal" de "decir la verdad" ante las "mentiras" escuchadas.
La presentadora aclara que el procedimiento judicial no ha concluido definitivamente, ya que existe un auto posterior del 8 de abril que decreta el "sobreseimiento provisional, no libre", lo que permitiría una reapertura si surgieran nuevas pruebas. "Esto no ha terminado. Verdad solo hay una, y verdad judicial, también", insiste.
En el plano emocional, Lago reconoce que ha sido un tiempo "muy difícil", aunque se muestra tranquila por haber "hecho lo que debía". Ha encontrado apoyo en su hijo Javier, su madre, su fe, sus servicios jurídicos, psicólogos, su abogada y la UFAM de la Policía Nacional.
La llegada de su nieto Javi ha sido "el motor" de su recuperación, y la memoria de su padre, fallecido recientemente, le acompaña. "Mi padre está presente en mí, está para ayudarme, para recogerme, para abrazarme", confiesa. Lago resume su momento vital: "Estoy bien, gracias a Dios. Ha sido un proceso muy complicado, lo he pasado muy mal, pero ahora es tiempo de retomar las riendas de mi vida de nuevo".




