Preparativos finales para la misa de despedida del Pontífice en Santa Cruz de Tenerife

La eucaristía, que se celebrará en el puerto de la capital tinerfeña, contará con una casulla con motivos de la Diócesis de Tenerife.

Imagen genérica de una casulla sacerdotal con detalles bordados.
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Imagen genérica de una casulla sacerdotal con detalles bordados.

La Diócesis de Tenerife está ultimando los preparativos para la misa de despedida del Pontífice, que se celebrará en el puerto de Santa Cruz de Tenerife el 12 de junio, con un enfoque especial en la liturgia y la participación local.

La visita del Pontífice a España culminará con una eucaristía de acción de gracias en el puerto de Santa Cruz de Tenerife. Esta celebración, que tendrá un marcado acento canario, ha sido meticulosamente organizada por la Delegación de Liturgia de la Diócesis de Tenerife, bajo la supervisión del delegado de Liturgia de la Conferencia Episcopal para el viaje papal.
El maestro de ceremonias del Vaticano, un arzobispo italiano, visitará Tenerife en mayo para supervisar los últimos detalles de la ceremonia. Desde el anuncio de la visita en enero, la delegación diocesana ha trabajado intensamente en la preparación de la eucaristía, que se considera un evento histórico para la isla.
Entre los preparativos logísticos, se han encargado cuatrocientos copones, trescientas estolas, ciento veinte casullas, cien albas y treinta mitras. Un detalle significativo será la casulla que vestirá el Pontífice, diseñada con motivos específicos de la Diócesis de Tenerife, siempre en coordinación con las directrices del Vaticano.

"No se trata de hacer nuestra misa, sino de mostrar una Iglesia encarnada con el pueblo sin perder lo esencial de la Liturgia."

un portavoz de la Diócesis
Se espera la concelebración de doscientos sacerdotes de la Diócesis de Tenerife, junto con otros tantos de Las Palmas y la península. Además, asistirán más de treinta y cinco miembros del séquito papal, incluyendo cardenales, arzobispos y obispos. Se prevé la asistencia de más de cincuenta mil personas, para quienes se dispondrán ochocientas carpas en el recinto portuario para la distribución de la comunión.
Cuatrocientos ministros extraordinarios y dos mil voluntarios colaborarán en la ceremonia. Los copones también tendrán un diseño alegórico, y se ha propuesto al Vaticano reflejar la realidad cuatrínsular de la diócesis. El obispo de la diócesis anfitriona será el primer concelebrante y pronunciará un discurso de agradecimiento al Pontífice al finalizar la eucaristía.