La operación, comunicada por la petrolera española a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), valora la totalidad de la cartera en 849 millones de euros. La cartera vendida incluye 13 parques eólicos con una capacidad de 402 MW y seis parques solares fotovoltaicos que suman 303 MW, todos ellos operativos y con fechas de puesta en marcha en 2025 y el primer trimestre de 2026. Además, se contempla un potencial de crecimiento de más de 0,5 GW en proyectos de hibridación, que integran eólica, solar y almacenamiento en baterías.
Esta transacción, que está sujeta a las aprobaciones regulatorias pertinentes y se espera que se cierre a finales de 2026, se enmarca dentro de la estrategia de Repsol para optimizar la estructura financiera de su negocio de renovables, acelerar su crecimiento con socios estratégicos y rotar activos. Es la octava operación de este tipo realizada por la compañía, sumando un total de 3.850 MW desinvertidos en España y Estados Unidos.
Repsol, que entró en el sector de la generación eléctrica en 2018, cuenta actualmente con 6 GW de capacidad renovable en operación y ha expandido su presencia a países como Estados Unidos, Chile, Italia y Portugal. La compañía estima que esta venta reducirá su deuda neta en 700 millones de euros, sin prever un impacto significativo en su cuenta de resultados.
Como parte de la operación, Repsol formalizó en diciembre de 2025 una financiación sindicada de 550 millones de euros para este portfolio, con la participación de entidades como Banco Sabadell, Abanca Corporación Bancaria, CaixaBank, BNP Paribas, UniCredit Bank y el Instituto de Crédito Oficial (ICO).




