La Guardia Civil y la Policía Nacional han activado sus respectivos protocolos de actuación ante la inminente llegada a Tenerife de un crucero con casos de hantavirus. Estas directrices buscan garantizar la seguridad de los agentes que participarán en las labores vinculadas al pasaje del buque.
El documento elaborado por la Unidad Central Operativa NRBQ de la Guardia Civil advierte que los pasajeros trasladados a centros de referencia, como el Hospital Gómez Ulla de Madrid o instalaciones en Canarias, serán considerados contactos de alto riesgo. Por ello, las patrullas de escolta deberán mantener las ventanillas cerradas y el sistema de aire en modo de recirculación.
El protocolo de la Guardia Civil también indica que, al interactuar con vehículos medicalizados, los agentes deben posicionarse a favor del viento y mantener una distancia de seguridad. Además, se exige el uso obligatorio de equipos de protección individual (EPI) en situaciones de contacto directo con personas contagiadas o en cuarentena.
“"La actuación policial debe basarse en el principio de precaución y en la coordinación con las unidades especializadas en riesgos nucleares, radiológicos, biológicos y químicos, especialmente en escenarios que vayan más allá del contacto ambiental rutinario."
El informe subraya que la cepa de hantavirus detectada tiene capacidad de transmisión entre personas en casos de contacto estrecho, por lo que se deben extremar las precauciones. El principal riesgo se asocia a la inhalación de aerosoles contaminados por excrementos o saliva de roedores en ambientes cerrados o con polvo. No obstante, las instrucciones se centran en evitar que los agentes se conviertan en vectores de transmisión.
Los guardias civiles que hayan tenido contacto cercano con un caso confirmado deberán permanecer en vigilancia activa. Si desarrollan síntomas en los 45 días posteriores a la intervención, deberán notificarlo a sus superiores y acudir a los servicios sanitarios, informando de su participación en el operativo.
Por su parte, el protocolo de la Policía Nacional considera bajo el riesgo de contagio, pero recomienda medidas preventivas como la ventilación de espacios y el uso de mascarilla y protección ocular en presencia de polvo o suciedad en suspensión.
La activación de estos protocolos se produce mientras Tenerife se prepara para el dispositivo del crucero, que permanecerá fondeado en el entorno de Granadilla, y cuyos pasajeros recibirán atención bajo estrictas medidas de seguridad sanitaria.




