El fallo judicial establece que el acusado deberá indemnizar a las víctimas con un total de 21.000 euros. La sentencia detalla que uno de los estafados recibirá 4.000 euros, otra 2.000 euros y un tercero 15.000 euros.
La Sala considera probado que el procesado convenció a los denunciantes, haciéndose pasar por ingeniero informático y aparentando una solvencia económica inexistente. Entre finales de 2018 y principios de 2019, suscribieron cinco contratos fraudulentos.
Los dominios web en cuestión habían sido adquiridos por el acusado por precios irrisorios, entre 1,90 y 5,90 euros, sin que se realizara ninguna inversión adicional. El acusado devolvió parte del dinero tras la presentación de la querella, pero la Sala descarta la atenuante de reparación del daño por la escasa entidad de las cantidades.
El tribunal destaca que existió una dinámica común de generación de confianza y exhibición de solvencia, facilitada por el hecho de que todos los implicados residían en la misma urbanización de La Cuesta, en el municipio de La Laguna. El condenado recurrió a respuestas evasivas e intimidatorias ante las reclamaciones.
La Audiencia apreció la atenuante de dilaciones indebidas, ya que las diligencias se iniciaron en abril de 2019 y el juicio se celebró semanas antes de la sentencia, sin que la paralización del procedimiento pudiera atribuirse al acusado.




