En Tacoronte, la estación de guaguas, concebida como un nodo estratégico, permanece inacabada y en estado de deterioro avanzado. Los vecinos la describen como "fantasmal", señalando peligros como cerramientos oxidados, cristales rotos, acumulación de basura e inundaciones cuando llueve. La maleza y los grafitis completan la imagen de abandono, generando vergüenza entre los residentes.
Actualmente, solo dos líneas de Titsa operan cerca de la estación, mientras que otras tres líneas clave utilizan una marquesina convencional a pocos metros. La empresa pública no utiliza la terminal original por falta de condiciones de seguridad. Estudiantes y vecinos expresan su descontento ante el contraste con estaciones más cuidadas como la de La Laguna.
El proyecto de demolición y construcción de aparcamientos en Tacoronte, aprobado en 2022, no se ha materializado. Tampoco prosperó un plan anterior de 2007-2011 para un edificio de siete plantas con aparcamientos y oficinas. Las administraciones no concretan una estrategia clara para la parcela, dejando un inmueble en ruinas.
Por su parte, en el Puerto de la Cruz, la antigua estación de guaguas de la calle Melchor Luz, inaugurada en 1986, lleva clausurada desde 2009 debido a graves deficiencias estructurales. El edificio de 15.000 metros cuadrados está tapiado, cubierto de publicidad obsoleta y se ha convertido en un foco de inseguridad y abandono, según denuncian los vecinos.
Tras un vacío logístico de 11 años, se inauguró una nueva estación en 2019. Sin embargo, la demolición de la antigua infraestructura comenzará en junio de 2026, con un plazo de 18 meses y una inversión superior a los cinco millones de euros. El proyecto contempla la creación de una gran plaza, un auditorio, edificios públicos y comerciales, y 900 plazas de aparcamiento.
Los vecinos, como Manuel Hernández, expresan su resignación ante la lentitud de las soluciones, recordando la vitalidad que antaño tenía la zona. La demolición de la antigua estación portuense promete ser una de las obras más transformadoras para el municipio en las últimas cuatro décadas, buscando mejorar la movilidad, los espacios culturales y crear un punto de convivencia vecinal.




