Durante el año 2026, el Programa de Vigilancia Sanitaria de Zonas de Aguas de Baño de Tenerife ha recogido un total de 891 muestras en las cincuenta zonas de baño de la isla, realizando 1.782 determinaciones microbiológicas. Los resultados indican que el 99 por ciento de estas zonas costeras analizadas han mantenido su condición de aptas para el baño, con resultados negativos a contaminación por Enterococos intestinales y Escherichia coli.
Según las analíticas de 2025, el 92 por ciento de las zonas de baño obtuvieron una calificación de excelente, mientras que el 6,4 por ciento fueron calificadas como buenas y el 1,6 por ciento como suficientes. De los 62 puntos de muestreo, 57 mantuvieron la calificación de excelente, cuatro de buena y una de suficiente.
La Dirección General de Salud Pública del Servicio Canario de la Salud (SCS) aplica el Programa de Vigilancia Sanitaria, regido por el Real Decreto 1341/2007, para proteger la salud de los bañistas. Los valores de las analíticas se publican en la plataforma nacional NAYADE.
El programa para 2026 abarca cincuenta zonas de baño distribuidas en diecisiete municipios, con 62 puntos de muestreo. La vigilancia incluye inspección visual y control microbiológico de Enterococos intestinales y Escherichia coli.
La programación de controles varía según la temporada de baño. En zonas con temporada anual, se aplican niveles de vigilancia intensiva (21 controles), normal (quince) y reducida (trece). Para la temporada estival, la vigilancia es normal con nueve controles programados entre mayo y septiembre.
A lo largo de 2026, solo se recomendó el cierre de zonas de baño en el uno por ciento de los puntos de muestreo debido a contaminación de corta duración. Se emitieron once recomendaciones de cierre, afectando a playas como Playa Jardín (tres ocasiones) y otras como El Camisón, Los Cristianos, El Médano, El Médano-Leocadio Machado, El Socorro, La Pinta, Castillo-Bajamar y las piscinas naturales de Bajamar.
El análisis comparativo de los datos de enero a septiembre de 2026 con años anteriores no muestra una tendencia al alza en las incidencias. Entre 2020 y 2025, la media anual de declaraciones de zonas no aptas fue de nueve.




