La iniciativa se centra en tres pilares fundamentales: la simplificación de los trámites administrativos, la adopción de herramientas digitales en los talleres y la transmisión efectiva de conocimientos entre los maestros artesanos y los nuevos aprendices. El objetivo es transformar la artesanía en una actividad económica competitiva capaz de generar empleo estable en la Isla.
Uno de los ejes principales es el programa Maestra-Aprendiz, que busca evitar la pérdida de técnicas tradicionales mediante la formación directa. Además, se prevé la creación de un Observatorio de la Artesanía y la implementación de viveros de talento para fomentar la innovación sin renunciar a los procesos de fabricación tradicionales.
En el marco de esta presentación, el Cabildo ha entregado doce nuevos carnés de artesano tras un proceso de evaluación técnica realizado en el Museo Iberoamericano de Artesanía de Tenerife. Los nuevos acreditados abarcan diversas disciplinas, desde la cerámica y la joyería hasta la carpintería de ribera y la tejeduría tradicional.
Para mejorar la comercialización, la estrategia contempla el uso de bonos de consumo, la creación de rutas turísticas vinculadas a los talleres y el desarrollo de plataformas digitales de venta. Estas medidas pretenden proyectar la marca Artesanía Canaria en mercados exteriores, consolidando el valor cultural y económico de los productos locales.




