La organización del dispositivo para la llegada del crucero MV Hondius a Tenerife, donde se ha detectado un brote de hantavirus, avanza con una intensa jornada de reuniones. Se espera que el sistema sanitario y organizativo español afronte este nuevo desafío en aproximadamente 48 horas.
El buque tiene previsto fondear frente al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, el domingo a mediodía. Los pasajeros serán trasladados en lanchas en grupos reducidos hasta el puerto, que carece de infraestructura para acogerlos directamente, y desde allí serán llevados a los aviones. El dispositivo estará completamente aislado de la población y perimetrado, incluyendo los vehículos y la zona del aeropuerto, aunque los detalles finales aún están por concretar.
Ningún pasajero abandonará la embarcación hasta que su transporte aéreo haya llegado al cercano Aeropuerto de Tenerife Sur, situado a unos diez minutos en coche del puerto. También se evacuará el cuerpo de la persona fallecida en el buque, siguiendo un protocolo específico para estos casos. España está coordinando la llegada de aeronaves de los países que deseen recoger a sus ciudadanos, ya sea de forma individual o conjunta.
“"La cuarentena será obligatoria en los casos que se determinen por las autoridades científicas."
Hasta el momento, se ha confirmado la llegada de un Boeing 747 desde Estados Unidos y otro avión del Reino Unido, además del ya anunciado por el Gobierno de España para trasladar a los afectados a Madrid. Se prevé que el resto de los estados implicados, que suman 23 nacionalidades, confirmen hoy si desplazarán aeronaves para evacuar a sus compatriotas, lo que se realizaría en avión medicalizado si el pasajero presentara síntomas.
Respecto a las cuarentenas, un portavoz del Gobierno ha aclarado que serán obligatorias “en los casos que se determinen” por las autoridades científicas. El periodo de incubación del hantavirus puede oscilar entre una y seis semanas, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Ahora se debe establecer el “día cero” desde el último contacto con contagiados para calcular las cuarentenas de manera eficiente. Ninguno de los ocupantes del buque ha presentado síntomas desde el 28 de abril.
Los catorce ciudadanos españoles a bordo se encuentran en buen estado y, al llegar a Madrid, serán evaluados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, que dispone de unidades de aislamiento de alto nivel, previa firma de consentimiento. Posteriormente, se analizará su evolución diaria con las pruebas necesarias. Además, la unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel (UATAN) del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, está preparada para ser utilizada si fuera necesario con alguno de los pasajeros. Esta unidad es la única en Canarias y una de las 17 existentes en España, lo que convierte a la isla en el lugar más adecuado para la operación.
En cuanto a la tripulación, se contempla que Países Bajos, como país de bandera y del armador del barco, asuma sus necesidades y la desinfección del buque. Esta última tarea no se considera compleja y aún se desconoce si se realizará en alta mar o una vez que el barco regrese a su país de origen.
La OMS ha actualizado los datos, confirmando cinco contagios y cuatro casos sospechosos. Adicionalmente, dos personas que viajaban en el barco, que zarpó el 1 de abril de Ushuaia (Argentina), se encuentran aisladas en Singapur sin síntomas o con síntomas muy leves. La agencia también investiga el posible origen del brote, que podría estar relacionado con un viaje ornitológico por Argentina, Chile y Uruguay realizado por el matrimonio neerlandés fallecido. Otra mujer también falleció en el barco tras presentar síntomas de neumonía.




