Las autoridades sanitarias y el Gobierno ultiman los detalles del protocolo para la llegada del buque, que fondeó frente a la costa de Granadilla de Abona el domingo al mediodía. Los pasajeros serán trasladados en lanchas en grupos reducidos hasta el puerto, desde donde se dirigirán directamente al aeropuerto de Tenerife Sur para ser repatriados.
El dispositivo estará completamente aislado de la población local, incluyendo las zonas de transferencia y el aeropuerto, para garantizar la seguridad. La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha emitido mensajes de tranquilidad, descartando que se trate de una situación comparable a la pandemia de COVID-19.
“"Será obligatoria la cuarentena en los casos que se determinen por las autoridades científicas."
La cuarentena será obligatoria para los casos que las autoridades científicas determinen, considerando que el periodo de incubación del hantavirus puede oscilar entre una y seis semanas. No se han detectado síntomas en los ocupantes del buque desde el 28 de abril. Los catorce ciudadanos españoles a bordo serán evaluados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid, tras firmar el consentimiento.
La unidad de aislamiento y tratamiento de alto nivel (UATAN) del Hospital Universitario de Nuestra Señora de La Candelaria, en Tenerife, está preparada para cualquier eventualidad, siendo la única de su tipo en Canarias y una de las diecisiete existentes en España, lo que convierte a la isla en un punto estratégico para esta operación.
La OMS ha confirmado cinco contagios y cuatro casos sospechosos, además de dos personas aisladas en Singapur sin síntomas. Se investiga el origen del brote, que podría estar relacionado con un viaje ornitológico en Argentina, Chile y Uruguay.




