La presidenta insular, Rosa Dávila, se reunió en Madrid con el director de la DGT, Pere Navarro, para concretar el lanzamiento de la primera fase de las grúas exprés en los próximos meses. Este sistema está diseñado para retirar rápidamente los vehículos accidentados y evitar así el colapso de las vías.
La prioridad de este plan es optimizar la respuesta ante incidentes en las autopistas. Dávila aseguró que el sistema estará operativo “lo antes posible” y se formalizará mediante un protocolo entre ambas administraciones. Adicionalmente, se reforzará la monitorización en la TF-5, cubriendo un tramo de más de 20 kilómetros en el Norte de Tenerife. Este seguimiento se realizará desde el Centro de Control de Carreteras del Cabildo, en coordinación con la DGT, para gestionar en tiempo real una vía que actualmente sufre una saturación crítica.
“"Esto implica avanzar en infraestructuras como los terceros carriles, pero también seguir trabajando en la regulación del tráfico y el impulso del transporte público."
Más allá de las autopistas, el acuerdo contempla la regulación del tráfico en espacios naturales protegidos. Rosa Dávila indicó que en áreas como Masca y Anaga es fundamental la participación de la DGT para restringir el acceso tanto de guaguas de grandes dimensiones como de vehículos de alquiler. Esta medida busca asegurar visitas ordenadas y preservar la sostenibilidad de estos entornos. Para su cumplimiento, la colaboración con la Guardia Civil y los ayuntamientos será crucial en la vigilancia y aplicación de las nuevas restricciones de movilidad.
Tanto la DGT como el Cabildo coinciden en la necesidad de abordar de forma conjunta los desafíos del tráfico en la isla, buscando soluciones integrales que combinen mejoras en infraestructuras y una gestión eficiente del transporte público.




