El formato físico del libro sigue dominando las ventas, a pesar de las predicciones que auguraban una hegemonía digital. Núria Cabutí, CEO de Penguin Random House, destacó que el 80% de las ventas continúan siendo en formato físico, un dato que subraya la resiliencia del libro como objeto cultural. La ejecutiva, al frente de medio centenar de sellos y con un volumen de negocio superior a los 400 millones de euros, enfatizó que la IA, hasta la fecha, no ha demostrado superar la creatividad humana en la creación literaria.
Daniel Fernández, presidente del Gremi d’Editors de Cataluña y responsable de Edhasa, remarcó la labor de los editores al transformar manuscritos en objetos culturales. Señaló la dificultad de que las administraciones públicas reconozcan el peso económico del sector, que factura cerca de 3.000 millones de euros anuales en España, frente a los 80-100 millones del cine español. En 2024, el sector editorial facturó 3.037,51 millones de euros, con 194,50 millones de ejemplares vendidos.
Durante una charla en Juno House, en el marco de los Inspired in Barcelona Creative Days, ambos líderes del sector abordaron los retos actuales. Cabutí subrayó la importancia de los autores como talento creativo y la estrategia de unificar el 'backoffice' operativo mientras se mantiene la independencia de los sellos creativos.
Respecto a la inteligencia artificial, Fernández expresó preocupación por su falta de fiabilidad y sus sesgos notables, mientras que Cabutí afirmó que la IA no está aportando nada nuevo y que la creatividad humana sigue siendo insuperable. Ambos criticaron el uso de IA para la creación de material promocional del evento.
El debate también se centró en la brecha lectora. Fernández lamentó que un tercio de la población española vive 'de espaldas a la cultura', sin comprar libros ni asistir a eventos culturales. Abogó por la especialización de las librerías generalistas para mejorar el posicionamiento y la visibilidad de los títulos en un mercado que publica cerca de 90.000 libros al año. Las redes sociales, como TikTok y los 'booktookers', se destacaron como herramientas clave para alcanzar audiencias segmentadas.




