La protesta, organizada por un sindicato del puerto, surgió por la preocupación ante la inminente llegada del MV Hondius, una embarcación que transporta personas que estuvieron en contacto con contagiados de hantavirus. Los manifestantes denunciaron la ausencia de información detallada sobre la operación prevista para el domingo, lo que generaba inquietud entre los 55 empleados del puerto de Granadilla.
“"Si hay que bloquearlo, se bloquea."
Los trabajadores se sintieron "despreciados" por la Autoridad Portuaria, que no respondió a su solicitud de establecer "protocolos de seguridad" claros. La movilización, que congregó a una veintena de personas según medios locales y más de un centenar según los organizadores, se realizó bajo lemas como "No somos plátanos" y "Queremos trabajo, no enfermedad".
La preocupación no solo se centraba en el personal portuario, sino también en la población de la isla, incluyendo al personal sanitario y sus familias, quienes podrían ser requeridos en caso de necesidad en el buque. Además, se señaló la escasez de remolcadores y la logística insuficiente para el suministro de provisiones al crucero, así como la falta de claridad sobre el uso de equipos de protección individual (EPI) en los procedimientos de Sanidad Exterior.
No obstante, se aclaró que ningún trabajador dependiente de la Autoridad Portuaria estaría directamente implicado en la evacuación, atención o repatriación de los pasajeros y la tripulación del Hondius. Un sindicato diferente aseguró que "ningún trabajador" tendría "ningún contacto" y que, en caso de ser necesario, se les proporcionarían EPI como mascarillas, guantes, gafas y trajes desechables.




