Conflicto laboral por vacaciones en Aspronte Tenerife

Trabajadores llevan a juicio a la dirección de la entidad por modificar el sistema de organización de vacaciones y descansos.

Imagen genérica de un documento legal y un mazo, representando un conflicto laboral en las Islas Canarias.
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Imagen genérica de un documento legal y un mazo, representando un conflicto laboral en las Islas Canarias.

Los trabajadores de la asociación Aspronte, dedicada a la atención de personas con discapacidad intelectual en Tenerife, han presentado una demanda contra la dirección por modificar el sistema de organización de vacaciones y descansos.

El comité de empresa y CCOO han llevado a los tribunales a la dirección de la entidad Aspronte, que atiende a personas con discapacidad intelectual en Tenerife, por la reorganización del calendario laboral. Según el comité, la dirección pretende eliminar los periodos de cierre históricos que se aplicaban en verano, Semana Santa y Navidad, sin justificación real.
La demanda, presentada como conflicto colectivo, ya ha sido admitida a trámite y señala el 23 de marzo de 2027 como fecha de juicio en los Juzgados de lo Social de Santa Cruz de Tenerife. Aspronte, una asociación sin ánimo de lucro fundada en 1966 y declarada de Utilidad Pública, emplea a 56 trabajadores en sus centros de Santa Cruz de Tenerife y La Orotava.
La gerencia de Aspronte justifica la medida como una adaptación progresiva a la prestación de servicios dentro de la red pública de atención a la dependencia y discapacidad, y por la futura implantación del modelo de concierto social. Sin embargo, el comité de empresa, a través de su representante Carlos Alberto Pulido, integrador social, sostiene que el convenio con el Instituto de Atención Sociosanitaria (IASS), principal financiador, no exige la apertura los 365 días del año, sino un máximo de 248 días.
Pulido critica que Aspronte utiliza a Plena Inclusión Canarias, a la que califica de "lobby de los centros de discapacidad", para interpretar el convenio a su favor. El comité acusa a la empresa de "sentarlos a negociar engañándonos" y de no poder demostrar que la imposición de abrir todo el año provenga del IASS, recordando que hace un año la empresa firmó un plan de igualdad reconociendo esos derechos.
La empresa, por su parte, afirma que se han valorado alternativas sin éxito y mantiene su voluntad de diálogo, pero se abstiene de hacer más declaraciones por el procedimiento judicial en curso. Los trabajadores insisten en que se trata de derechos adquiridos y que la modificación podría recortar condiciones históricas, generar malestar y provocar la salida de personal experimentado, algo crítico en un servicio que depende de la estabilidad de los equipos.
Aspronte, que cumple 60 años, atiende a personas con discapacidad intelectual, un ámbito donde la continuidad de los profesionales de referencia es clave. El comité propone mantener los derechos adquiridos y, si se quiere ampliar la apertura, reforzar el servicio con más contratación. El gerente de Aspronte, Víctor García, agradece la profesionalidad de la plantilla a pesar del conflicto.